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“Mano dura” y aspersión: las primeras órdenes que impartió el presidente De la Espriella

El presidente Abelardo de la Espriella hizo un repaso por los temas que serán prioridad en su mandato. Dentro de los temas están la aspersión sobre cultivos de uso ilícito, la cadena perpetua y el regreso de la ofensiva contra la criminalidad.

Redacción Judicial

08 de agosto de 2026 - 08:00 a. m.
El presidente Abelardo de la Espriella dio su discurso ante tropas del Ejército Nacional.
Foto: AFP
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En su discurso de posesión, el presidente Abelardo de la Espriella se mostró como el otro cambio. Desde el Batallón Pichincha, en Cali, el nuevo mandatario explicó la hoja de ruta para el gobierno que asumió hasta el 203o. Desde que ganó la Presidencia, ya había lanzado un mensaje fuerte y principal: la promesa de mano dura contra las estructuras criminales. Y este 7 de agosto les habló literal y directamente a las tropas del Ejército que estaban perfectamente formadas enfrente de él: “He venido a cerrar un capítulo de resignación”. Acto seguido se refirió al lugar. “Simboliza la presencia de una Fuerza Pública llamada a custodiar la libertad”, dijo.

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También se refirió a la ciudad de Cali, marcada por una historia de violencia y narcotráfico que todavía la golpea con fuerza por su posición estratégica para la renta de los negocios ilegales. En ese contexto, De la Espriella tiró la primera línea clara de su gobierno: el inicio de la “mano dura” y el fin de las negociaciones de paz.

Tan solo momentos antes de su posesión, una caravana de camionetas del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) sacaron a los principales jefes criminales de la cárcel La Paz, en Itagüí, para ser trasladados a otros centros penitenciarios. Entre esos reclusos catalogados como de alta peligrosidad estaban varios jefes de “La Oficina”, como alias “Douglas” y alias “Carlos Pesebre”; ambos fueron voceros en un espacio de diálogo con el gobierno del ya expresidente Gustavo Petro. Este hecho ocurrió en la tarde del viernes 7 de agosto y Abelardo de la Espriella todavía no había sido posesionado en totalidad.

“Derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a las organizaciones criminales que amenazan la libertad de Colombia. Llegó la hora de la recuperación total. La Fuerza Pública tiene la orden de combatir a todas las estructuras criminales. Los integrantes de las bandas criminales y del narcoterrorismo tienen dos caminos: someterse a la ley o enfrentarse a la Fuerza del Estado colombiano”, señaló. El mandatario también ha dicho en varios espacios que su única oferta a las estructuras ilegales será el sometimiento a la justicia. Y a renglón seguido, el mandatario fue enfático en que se acabó el tiempo para el diálogo, porque el Estado, hasta este momento, fue lo “suficientemente noble”.

Además, Abelardo de la Espriella anunció su plan sobre aspersión a cultivos de uso ilícito. “La erradicación de los cultivos ilícitos por todas las vías será posible es una prioridad nacional. La coca no se combate con estadísticas maquilladas, ni con mapas manipulados, sino arrancándola de la tierra, donde hoy alimenta la violencia y el crimen. Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana. No contravienen el mandato de la Honorable Corte Constitucional. Y no afectan de ninguna manera el medio ambiente”, dijo. Aunque no lo mencionó en su intervención, lo que buscará implementar para hacerle el quite al freno del alto tribunal será el uso de un “bioherbicida” a través de drones, aunque tampoco mencionó el nombre de la sustancia.

Sin embargo, los expertos coinciden en que su propuesta tendrá palos en la rueda, al menos desde lo jurídico. Según definió la Corte, “la regulación debe ser diseñada y reglamentada por un órgano distinto e independiente de quienes ejecutan los programas de erradicación de cultivos ilícitos”. El alto tribunal fue claro en que todo “debe derivarse de la continua evaluación del riesgo a la salud y otros riesgos en el marco de un proceso participativo y técnicamente fundado; el proceso decisorio debe incluir la revisión automática de las decisiones cuando alerte nuevos riesgos, y esta tarea debe estar a cargo de entidades capaces de expedir estas alertas”.

Otro tema que tuvo reflector en el discurso de De la Espriella fue la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Sobre este tema aseguró que “el pueblo colombiano conoce mi posición frente a la denominada JEP, lo expresé con claridad a lo largo de la campaña. Una nación que durante décadas ha padecido los rigores del terrorismo no puede aceptar que la justicia que convierta en un mecanismo de indulgencia frente a quienes derramaron la sangre de cientos de compatriotas. Respetará el orden jurídico vigente sin que ello signifique renunciar el deber de renunciar con absoluto rigor la naturaleza y los efectos de una jurisdicción que nación desconociendo la voluntad popular”. El nuevo presidente destacó que “la verdadera reconciliación descansa sobre la dignidad de las víctimas y la certeza de que ningún crimen atroz volverá a ser tratado con guantes de seda por el Estado colombiano”. Lo cierto es que el ministro de Justicia de su gobierno, Iván Cancino, ha explicado que la JEP no se va a acabar, pero sí existirá un análisis riguroso de los procesos en su interior.

En términos de justicia, Abelardo de la Espriella volvió a abrir debate con la cadena perpetua. “Mi gobierno no tolerará ninguna forma de violencia contra mujeres y niños. Todo el peso de la ley caerá sobre quienes se atrevan a maltratarlos. Todo el que atenta contra una mujer o un niño merece ser castigado con cadena perpetua”, dijo el mandatario. La cadena perpetua fue suspendida por la Corte Constitucional en septiembre de 2001 cuando la declaró inexequible y tumbó el Acto Legislativo 01 de 2020, que había sido tramitado durante la administración de Iván Duque. Es por ese contexto que la pena máxima en Colombia es de 60 años de prisión.

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Buena parte de su discurso también estuvo enfocado en la lucha contra la corrupción. En ese contexto anunció que este mismo viernes ordenaría “la implementación de herramientas modernas para prevenir, detectar y perseguir el uso indebido de los recursos públicos”. “Desde el día de mi victoria mi equipo emprendió la tarea de documentar el vasto entramado de corrupción que deja el gobierno saliente. Toda la información y las evidencias serán puestas a disposición de las autoridades judiciales y los organismos de control competentes. Acudiré a la justicia de otros Estados y los mecanismos de cooperación internacional porque las fronteras no pueden convertirse en refugio para quienes pretenden esconder el producto de la corrupción. No habrá impunidad, no habrá escondite en el que puedan esconder las consecuencias de sus actos”, remarcó.

En todo esto, Estados Unidos jugará un papel clave. Por eso, Colombia desde este viernes hace parte del Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. No obstante, lo que quedó pendiente fueron los anuncios sobre estrategias para lograr todo lo que se propone durante los próximos cuatro años. También quedaron pendientes los nombramientos que hacen falta de la cúpula militar, lo que hará para ejecutar la propuesta de sus mega cárceles y cómo van a funcionar los bloques de seguridad. “Todo por la patria, nada sin ella. Que viva Cristo rey”, concluyó frente al pelotón que lo acompañó a su primer discurso como mandatario.

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