Luis Carlos Freite Gonzalez conoce al principal sospechoso del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano. Y conoce también los detalles de la estrategia que habría implementado José Manuel Gnecco para torcer las investigaciones del caso en su contra por el homicidio de su esposa y prima el pasado 5 de octubre de 2021 en San Andrés.
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Así lo aseguró durante el interrogatorio al que tuvo acceso El Espectador y que sería una pieza clave para descubrir un supuesto entramado criminal de sobornos para manipular a los testigos y desviar la investigación por homicidio que tiene a Gnecco en juicio. Tras su captura el pasado 9 de abril, Freite decidió contar todo lo que sabe sobre esa red de sobornos.
Su detención ocurrió cuando Freite desembarcó en la isla tras un vuelo proveniente de Medellín. Viajó para el sepelio de uno de sus primos que había muerto, pero la Policía lo detuvo porque la Fiscalía lo buscaba desde diciembre del año pasado para que respondiera por los delitos de soborno y falso testimonio en una investigación relacionada con el crimen de María Mercedes Gnecco.
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Su captura se convirtió en hecho crucial en el proceso, pues es la primera vez que un testigo directo le corrobora a la justicia cómo fue que José Manuel Gnecco, el presunto homicida, habría utilizado a Freite González para sobornar a un joven detenido en la cárcel de San Andrés a cambio de que asumiera la culpa por el asesinato.
Por esto, Gnecco le habría ofrecido COP 5 millones, aunque él ha negado todo y ha dicho que no es cierto que manipuló a un joven preso en la prisión Nueva Esperanza en San Andrés llamado Geral David Pereira. Sin embargo, el interrogatorio que Freite rindió ante la Fiscalía sirvió para que los investigadores pudieran llenar vacíos.
Freite contó que Pereira es un primo lejano que vive en San Andrés, pero que conoció porque estuvieron presos en el mismo patio y en las tantas noches que compartieron contándose la vida descubrieron que eran familia paterna. También recordó que conoció a Gnecco cuando este fue recluido en el patio cuatro de esa prisión.
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Para ese entonces, Freite era cocinero y podía moverse entre patios y por eso se hicieron cercanos. El capturado agregó que entre conversaciones y charlas, Gnecco le pidió varias veces que le hiciera un favor.
“Me pidió que fuera y hablara con Geral, que le ofreciera dinero. Primero me preguntó si tenía conocimiento de dicha persona, le dije que sí, que era un primo lejano. Me dijo: ‘¿Será que tú le puedes ofrecer COP 5 millones? Necesito hablar con él’”, sostuvo Freite. El motivo de esa conversación urgente, según Freite, era para que el propio Gnecco le pidiera al joven que asumiera la culpa el crimen de María Mercedes Gnecco. Que se culpara.
“Él (Gnecco) me contacta a mí por la libertad que tengo como ranchero (cocinero en prisión) para moverme, por tener conocimiento de dicha persona que es Geral, y por eso acude a mí”, añadió Freite. En su papel de emisario, Freite se acercó aproximadamente cinco veces a Pereira para concretar un encuentro privado con Gnecco, quien, dijo, fue muy insistente.
“Me decía que fuera y le recordara a Geral que se le estaba ofreciendo COP 5 millones para que se echara la culpa”, remarcó. A cambio de su diligencia, Freite contó que Gnecco le ofreció COP 10 millones. “Sí, me prometió dinero (…) me daba bonificaciones cuando venía su visita y me decía: ‘Mire, tiene COP 300 mil en efectivo’”.
Los ofrecimientos de dinero, según Freite, no fueron solo a él. Durante la diligencia, también señaló a un dragoneante del Inpec de quien no entregó mayores detalles más allá de su apariencia física: “Delgado, alto y de Barranquilla. De piel morena, de 31 años aproximadamente. De cabello negro, liso. No tenía tatuajes”, dijo. Freite resaltó que Gnecco no lo amenazó nunca para recibir el soborno, pero que aceptó por necesidad y por miedo.
“Yo estaba a diez días de recibir mi libertad. Muchos sabemos que él tiene muchos conocidos”, agregó el ahora testigo, haciendo referencia a que Gnecco fue, durante años, un reconocido abogado de la isla con lazos de amistad con jueces y magistrados.
En septiembre de 2023, Geral Pereira ya había entregado detalles sobre las reuniones con Gnecco en la cárcel de San Andrés. “La última vez me ofreció COP 5 millones para que diera falsas declaraciones. A ese man (Gnecco) nunca le he dado la palabra. Él vive en el patio cuatro. Me mandaba razones con Lalo, alias ‘El Ranchero’. La última vez, me preguntaron cuánto quería yo, para que hablara”, contó el joven.
Pero según detalló Freite, esa reunión sí se dio en la sala de cómputo. “Yo los vi hablando por cinco minutos. De ahí me ocupé, ingresé a mi cocina, pero sí sé que tuvieron dicha reunión. No sé qué lapso de tiempo habrá durado, pero sé que estuvieron reunidos. Después me pedía que hablara con Geral porque quedaron pendientes de algo”, agregó.
Freite concluyó su interrogatorio con una sentencia clave. “¿Tú estás dispuesto a colaborar con la justicia?”, le preguntó la fiscal. “Sí, doctora”, respondió. Y añadió: “Tengo temor de que tal vez tome represalias contra mí, pero estoy declarando la verdad. Estoy haciendo lo correcto.
Sé que el señor tiene dinero y pues tengo miedo”. Con la declaración de Freite, la Fiscalía consiguió un testigo directo de la red de sobornos que habría gestado Gnecco para desviar las investigaciones en su contra por el homicidio de María Mercedes. Hoy, el ente investigador presentará la declaración de Freite como prueba sobreviniente y reina que podría demostrar la culpabilidad de Gnecco en el asesinato de su pareja.
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