Se espera que un juez provincial emita sentencia en el caso en un término no superior a un año. Luis Alfredo Moreno, médico ortopedista de 49 años, fue detenido por orden de la Fiscalía General en febrero del 2008 acusado de haber colaborado, curado heridos y cobrado por ello a guerrilleros de las Farc.
El proceso ganó notoriedad por tratarse de un médico reconocido que trabajaba en la clínica Reina Sofía, una de las más prestigiosas de Bogotá.
César Prieto Avila, vicepresidente de la Federación Médica Colombiana, dijo que los galenos esperan que el médico tenga derecho a su legítima defensa, y que será la justicia la que decida en su caso.
"Nosotros defendemos el ejercicio profesional de los médicos; no hacemos apreciaciones en lo legal o en lo político" , dijo Avila en diálogo telefónico.
Moreno dijo que aceptó el pago de unos cinco millones de pesos (unos 2.000 dólares) porque temió que su negativa provocara una acción en su contra o de su familia por parte de los insurgentes, según explicó el médico el miércoles a la AP en su residencia. Dijo que los cinco millones los recibió en efectivo y que no recuerda en qué los gastó.
Hermes Ardila, jefe de los fiscales de la unidad antiterrorismo de la Fiscalía, que dispuso la detención del médico, explicó que el caso se inició mucho antes de la captura de Moreno en una investigación que buscaba establecer los vínculos del frente 1ro de las FARC con el narcotráfico.
"Tenemos la declaración de una guerrillera (desmovilizada) que dijo que a él (Moreno) le habían dado 20 millones de pesos (unos 8.300 dólares) por cada una de las citas que hacía por allá" , aseguró el fiscal en diálogo telefónico.
La Fiscalía señala a Moreno por el delito de rebelión al colaborar con el frente 1ro, que tuvo secuestrados a Betancourt y a tres ciudadanos estadounidenses, entre otros, que fueron rescatados en un operativo militar en julio del 2008.
Moreno dice que nunca vio a esos secuestrados ni a sus carceleros rebeldes.
Según el médico, en noviembre del 2003 un colega suyo, Alejandro Rico, lo buscó en Bogotá y le propuso que lo acompañara a una brigada de salud en el sur del país. Tras un viaje en carro y canoa de un día entero, dice que se dio cuenta de que estaba en un campamento rebelde y allí atendió por dos días a unos 50 guerrilleros, la mayoría por lesiones como fracturas o por infecciones.
A fines de aquel mismo mes de noviembre del 2003 y ya de regreso en Bogotá, Rico volvió a buscarlo y le entregó los cinco millones de pesos y le dijo que debía volver a la selva para otra brigada médica, dijo Moreno. El médico aseguró que tras ese segundo viaje nunca volvió a saber de su colega Rico.
La Fiscalía dice que el médico Rico también esta acusado de colaborador con las Farc y está detenido.