Un grupo de militares aceptaron ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) haber facilitado la incursión de paramilitares en Barrancabermeja (Santander) en mayo de 1998, para cometer una masacre. Según los testimonios, hicieron una alianza entre la fuerza pública y los criminales para que pudieran atacar a la población civil.
De acuerdo con la información revelada por Caracol Radio, la masacre fue cometida por un escuadrón de las Autodefensas de Santander y el Sur del Cesar (AUSAC) comandados por alias “Camilo Morantes”. El grupo llegó a la comuna 7 del municipio y, en medio de un bazar de la comunidad. Allí, asesinaron a siete personas y secuestraron a 25, de las cuales todavía hay 15 desaparecidas. Aunque siempre se habló de la complicidad de la fuerza pública, hasta ahora se mantenía un pacto de silencio.
De acuerdo con la información del medio de comunicación, la masacre se materializó por la complicidad del Batallón Nueva Granada de Barrancabermeja, que, según dijeron, facilitó la entrada de los paramilitares.
Dentro de los uniformados que confesaron ante la JEP, está el exjefe de inteligencia del batallón, el mayor Oswaldo Prada Escobar. Según manifestó, él tenía conocimiento de que los paramilitares entrarían al municipio para llevarse a personas señaladas de ser guerrilleras. Asimismo, dijo que alias “Camilo Morantes”, en una borrachera, le aseguró que sabían que esas personas no eran guerrilleras, pero que aun así las mataron.
De igual manera, expuso que él participó de una reunión el 14 de mayo de 1998, dos días antes de la masacre, a la que también asistieron el coronel Sánchez Vélez, el mayor Carlos Ávila Avendaño y alias “Panadero” y “Fremio” dos de los paramilitares que perpetraron la matanza. Según expuso ante la JEP, los paramilitares les expusieron que hombres encapuchados entrarían a la Comuna 7 para repartir propaganda contra las Farc. También les dijeron que se llevarían a dos personas.
“Mi coronel -Sánchez- me dijo: estos dos informantes van a hacer proselitismo, propaganda negra que van a entrar las Autodefensas y van a levantar, a sacar, a dos comandantes cabecillas. Entonces para que tenga en cuenta y tenga el conocimiento. Ahí dije, ah bueno mi coronel” dijo Prada ante la JEP, según los audios revelados por el medio de comunicación. Según el militar, la masacre, que duró 40 minutos, no fue interrumpida por la fuerza pública, que se ausentó de la zona por una supuesta reunión militar que tenían, pero que no era cierta.
Dentro de lo que expuso ante la JEP, sostuvo que el mayor Ávila Avendaño buscó emitir órdenes de operaciones posteriores a la masacre para tener una fachada con la cual pudieran sostener que intentaron evitar el ataque de los grupos paramilitares.
“Ellos sabían todo lo que iba a suceder y me lo dijeron poquito, pero en sí, analizo después de lo que sucedió ellos nos utilizaron tanto al teniente Daza como a mí. Nos utilizaron para no hacer nada y ellos salir libres de todo, porque en este momento nunca han involucrado ni cuando a nosotros nos detuvieron, de todo lo que han dicho de mi coronel, del ejecutivo, del jefe de operaciones, del mayor Jesús Herrera, del coronel Rodríguez, y no ha pasado nada, solo nosotros en cuestión de Ejército pero de resto no los han tocado”, dijo el militar.
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