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Murió el padre jesuita Javier Giraldo Moreno

El sacerdote fue uno de los defensores de derechos humanos más importantes de Colombia. Falleció en Bogotá a los 82 años.

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25 de agosto de 2026 - 03:36 p. m.
Giraldo estudió Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Javeriana y se especializó en Análisis Regional y Equipamiento del Espacio en la Universidad de París I.
Giraldo estudió Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Javeriana y se especializó en Análisis Regional y Equipamiento del Espacio en la Universidad de París I.
Foto: Mauricio Alvarado Lozada
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El sacerdote Javier Giraldo Moreno falleció en Bogotá este martes 25 de agosto, a los 82 años. Símbolo de la lucha por la defensa de los derechos humanos en Colombia, el padre jesuita murió en el Hospital San Ignacio, tras sufrir una caída y varias afecciones de salud en los últimos meses.

(Le puede interesar: Las luchas postergadas del padre Giraldo)

Durante más de cinco décadas, el padre Javier Giraldo dedicó su vida a escuchar a quienes pocas veces fueron escuchados y a acompañar a comunidades para las cuales la justicia parecía siempre lejana. Su nombre está ligado a algunas de las luchas más difíciles contra la violencia, la desaparición forzada, el paramilitarismo y la impunidad en Colombia.

¿Quién era el padre Javier Giraldo?

Nacido en 1944, Giraldo estudió Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Javeriana y se especializó en Análisis Regional y Equipamiento del Espacio en la Universidad de París I. Sin embargo, su formación más decisiva ocurrió en los territorios y al lado de las víctimas. Desde sus primeros años como sacerdote en un barrio popular de Bogotá, entendió que su vocación religiosa también implicaba denunciar las injusticias y proteger a quienes arriesgaban la vida al contar lo que habían visto.

(Lea también: “Desde el 82 la desaparición forzada es una práctica del Estado”: Javier Giraldo)

Durante décadas estuvo vinculado al Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), desde donde documentó graves violaciones de derechos humanos. En 1988 cofundó la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz y, entre 1989 y 1991, fue secretario para América Latina del Tribunal Permanente de los Pueblos. Sus investigaciones y escritos ayudaron a conservar la memoria de crímenes que distintos sectores pretendieron negar u olvidar.

Su trabajo fue determinante para esclarecer las masacres de Trujillo (Valle del Cauca), ocurridas entre 1986 y 1994, y conseguir que el Estado colombiano reconociera su responsabilidad en los crímenes cometidos contra más de un centenar de personas.

(En contexto: “No hay condiciones para crecer”: Padre Giraldo)

También denunció los vínculos entre integrantes de la Fuerza Pública y estructuras paramilitares en el Magdalena Medio y Urabá, y acompañó desde sus comienzos a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Por esa labor recibió amenazas, soportó estigmatizaciones y tuvo que vivir períodos de exilio, pero nunca abandonó a las comunidades que depositaron en él sus testimonios y su confianza.

El padre Giraldo recibió varios reconocimientos como el Premio John Humphrey a la Libertad y el Premio Juan María Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo. También integró la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, creada durante las conversaciones de paz de La Habana.

Más que los premios o los cargos, su legado se encuentra en los archivos que construyó para combatir el olvido, en las víctimas que acompañó y en su persistencia para nombrar responsabilidades cuando hacerlo podía costarle la vida.

Javier Giraldo hizo de la memoria una forma de resistencia y de su vocación religiosa un compromiso radical con quienes padecieron la violencia. Su vida ha sido, ante todo, una larga batalla para que las víctimas de Colombia no tuvieran que enfrentar solas el silencio y la impunidad.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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Germán Betancourt(23406)Hace 13 minutos
Padre Javier : Que el Buen Dios te premie por haber dedicado tu bella existencia a proteger a los invisibles de nuestra Nación
Jimena Cardona(41612)Hace 25 minutos
Gracias por todo lo que hizo por los " invisibles" los que más han sufrido en éste País.D.E.P. Padre.
LaviolenciaNotieneGénero Justicia(n6tpz)Hace 34 minutos
Un gran ser humano, es una pérdida muy triste para el país, ojalá hubiesen muchos como él, con esa valentía y también la humildad.
Cesar Augusto Nieto Rojas(82839)Hace 39 minutos
Apóstol defensor del derecho a la vida. Su legado ha de convertirse en referente para la búsqueda de la verdad sobre quién dio las ordenes.
MMBR(267)Hace 48 minutos
Quie inmensa tristeza. El Padre Javier Giraldo acompañó a las comunidades hasta el fin del fin. Siempre activo, siempre sensuble, siempre comprometido. Que falta hará un ser humano tan especial. En momentos aciagos para los Derechos Humanos, el Padre Javier Giraldo, siempre, siempre, estuvo alli. Un abrazo infinito al Padre, a asu lucha y a su memoria y trabajo en búsqueda de la Verdad y el respeto de los DDHH,
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