Un documento judicial conocido por El Espectador señala que el exjefe paramilitar alias “Guillermo Torres” murió el pasado 11 de enero en Puerto Gaitán (Meta), municipio que fue el centro de las acciones criminales de las Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada (Acmv). Este diario se contactó con fuentes en la zona, las cuales confirmaron que el hombre, de 73 años, murió a causa de un ataque al corazón.
Al grupo ilegal que comandaba Torres se le atribuyen asesinatos, desapariciones forzadas, desplazamientos, reclutamiento de menores y acceso carnal violento con menores de edad, entre otros crímenes. Además, varios exjefes paramilitares señalan que a los hombres armados de Puerto Gaitán se les conocía como “Los Carranceros”, ya que, al parecer, seguían órdenes del zar esmeraldero Víctor Carranza. El empresario de la gema verde murió en 2012 sin que la justicia comprobara su vínculo con los paramilitares.
En los años 80, “Guillermo Torres” fue informante del Ejército en el Sumapaz. Luego, a inicios de los años 90, pasó a integrar los primeros grupos paramilitares en el municipio de San Martín (Meta), al mando de Manuel de Jesús Pirabán, alias “Pirata”, quien luego fue uno de los principales jefes del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). En 1992, fue capturado y pasó dos años preso. Tras salir de la cárcel, llegó a Puerto Gaitán (Meta) a comandar “Los Carranceros”, quienes pertenecieron a “Los Masetos”, un grupo narcoparamilitar creado en la década de 1980 por Gonzalo Rodríguez Gacha, alias “El meexicano”, uno de los principales miembros del cartel de Medellín.
En sus declaraciones a la justicia colombiana, ni “Guillermo Torres” ni sus subalternos mencionaron a Víctor Carranza como creador o financiador de la estructura paramilitar en los Llanos Orientales. Sin embargo, documentos de la Embajada estadounidense en Colombia, así como declaraciones de otros exjefes paramilitares, indicaban que Carranza sí era el poder a la sombra de ese grupo criminal.
Personas de su entorno le dijeron a este diario que en los últimos años se dedicó a dos asuntos: seguir respondiendo por sus crímenes ante los Tribunales de Justicia y Paz y participar en proyectos agroindustriales en Puerto Gaitán. “Guillermo Torres” se desmovilizó en 2005 y pagó ocho años de prisión, pena máxima contemplada en el sistema de justicia transicional que procesó y condenó a los miembros de las AUC que dejaron las armas. En octubre de 2015 volvió a la libertad.
Alias “Guillermo Torres” volvió a ser noticia en 2024 junto con otros 17 exlíderes paramilitares. En noviembre de ese año, el presidente Gustavo Petro firmó una resolución, mediante la cual los designó como gestores de paz a esos exintegrantes de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia. En ese listado fueron incluidos “Guillermo Torres, Salvatore Mancuso, Jorge 40, alias Don Berna, Macaco”, entre otros. La decisión del primer mandatario estableció que la designación sería inicialmente por seis meses y buscaba que estos antiguos representantes del paramilitarismo contribuyeran con “actividades de construcción de paz” y “acercamientos con actores armados ilegales”.
El 8 de mayo y el 21 de septiembre de 2025, el gobierno extendió esa gestoría de paz. En esta última fecha, el decreto establecía que “Guillermo Torres” y los otros exjefes paras mantendrían su gestoría de paz hasta el 6 de agosto de 2026, cuando finaliza el periodo presidencial de Gustavo Petro.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.