
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Al considerar que es un peligro para la sociedad y que puede obstruir el proceso en su contra, la juez 41 de conocimiento revocó la libertad concedida al pastor Álvaro Gámez señalado de abusas de varias de sus feligreses en Pasto.
En la decisión judicial se consideró que los derechos imputados a Gámez revisten una inmensa gravedad, hecho por el cual podría poner en riesgo la integridad de sus víctimas que habitan en la capital de Nariño y se encuentran en estado de vulnerabilidad.
"Cuando un guía espitual se aprovecha de las creencias de sus víctimas no se rigen por los parámetros de la lógica sino de la fe", precisó la funcionaria judicial quien ordenó cobijar al pastor con medida de aseguramiento en centro de reclusión.
Y que es para la funcionaria judicial, el pastor se aprovechó de su posición y del poder que ejercía sobre sus feligreses para obligarlas a que los satisficieran con placeres sexuales para lo cual le señalaba que “él era un mensajero de Dios y que tenía toda la autoridad sobre ellas”.
Igualmente, se indicó que la psicología presentada por la Fiscalía y la representación delas víctimas señala que un hombre que sea líder de una iglesia o de un culto evangélico posee un gran poder sobre las actuaciones de las personas que lo siguen, por lo cual no resulta lógico asegurar que las mujeres actuaron bajo amenazas o miedo.
“Estos personajes se afanan de asegurar que son parte de una escogencia divina, por lo que ponen una condición para abusar ya sea física o mentalmente de las personas. En este caso se puede advertir que el hombre se hacía pasar como un mandato divino para que las mujeres tuvieran relaciones sexuales con él o sino podrían ser víctimas de enfermedades, tragedias e incluso la muerte”.
Ante esto la juez aceptó la solicitud de las víctimas y ordenó la captura internacional del pastor, quien se encuentra en Honduras.