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9 Dec 2020 - 2:00 a. m.

“Penalizar el aborto es una carga para el desarrollo de un país”: Anand Grover

Uno de los abogados más prestigiosos de la India, el exrelator especial de la ONU Anand Grover, habla con El Espectador sobre sus razones para que se despenalice el aborto en Colombia, las cuales le envió a la Corte Constitucional recientemente.
Anand Grover, exrelator de la ONU.
Anand Grover, exrelator de la ONU.
Foto: Manish Swarup

En agosto de este año, el movimiento feminista Causa Justa, compuesto por más de 45 organizaciones que trabajan en favor de los derechos de las mujeres, radicó en la Corte Constitucional una nueva demanda –admitida en octubre– para solicitar que se despenalice el aborto en Colombia. Tras una decisión de ese alto tribunal en 2006, en el país el aborto no conlleva sanciones cuando se practica bajo tres circunstancias específicas, pero Causa Justa sostiene que hay razones de peso para que Colombia se ubique ya entre los países que no ponen ninguna restricción a la hora de interrumpir un embarazo y que es la mujer quien debe tomar esa decisión, no el Estado.

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Hace unas semanas, Anand Grover envió una amicus curiae a la Corte Constitucional, en la que expuso sus opiniones y posturas para explicar por qué el aborto debería despenalizarse en el país. Grover, quien fue relator especial de la ONU en temas de salud, es un reconocido defensor de derechos humanos de la India: es el abogado que presentó el recurso ante la Corte Suprema india que llevó a la despenalización de la homosexualidad en su país en 2018. Él asegura que no castigar a las mujeres que optan por abortar es un asunto que se cruza con conceptos como la dignidad y la compasión, y que el Estado, de ninguna manera, debería interferir en decisiones que afecten la autonomía de la mujer sobre su propio cuerpo y destino.

¿Por qué la lucha por los derechos humanos no ha logrado tener éxito en la despenalización del aborto?

Básicamente, porque hay un grupo poblacional grande que cree en los derechos del no nacido, incluidos políticos, y las leyes se hacen así. Está, por otra parte, la filosofía de la autonomía, la determinación propia y la dignidad de la mujer. Y la Corte Constitucional podría tomar ese camino, el de la filosofía constitucional, que se apoya en valores democráticos, en los cuales se valora como supremos esos derechos de la mujer y el Estado no puede interferir como, por ejemplo, lo hizo por tanto tiempo sobre las relaciones del mismo sexo, incluso en lugares como Estados Unidos, porque había una creencia religiosa detrás. En India teníamos la misma creencia, impuesta por los británicos. Cambió con el tiempo y creo que el tema del aborto también va a cambiar, incluso en América Latina, a pesar de las fuertes raíces del catolicismo. Cambió en Europa, en países como Irlanda. Se entenderá que el bienestar de la sociedad y de los propios niños necesita de la sabiduría de tener políticas de natalidad y un aborto despenalizado. Es bueno para el desarrollo de las sociedades.

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Usted habla del concepto de dignidad. ¿Qué tiene que ver la dignidad con el aborto?

La dignidad es uno de los aspectos más importantes. Es un concepto elusivo en el derecho internacional y es fundamental para cualquier ser humano: si una persona no recibe un trato digno, pues no tiene el derecho de controlar su cuerpo. La dignidad es el alma de una persona. La dignidad va de la mano con la autonomía y la determinación propia.

¿Es el aborto un indicador de que las mujeres no son iguales ante la ley como lo son los hombres?

Por supuesto. La igualdad y la no discriminación son conceptos que se violan cuando se tienen normas que discriminan a las mujeres a causa de la interrupción del embarazo. La consecuencia de las restricciones sobre el aborto es que las mujeres no solo sufren la pérdida de su autonomía, sino que también son tratadas de manera desigual y son discriminadas de una manera abierta, que afecta profundamente sus vidas.

(Lea: Gobierno no apoya demanda y dice que solo Congreso podría despenalizar el aborto)

En el “amicus” que usted envió a la Corte explicó todos los soportes del derecho internacional que respaldan la postura de despenalizar por completo el aborto. Pero dejemos el derecho de lado un momento: ética o filosóficamente, ¿hay razones?

La ética, la filosofía, las normas constitucionales y los derechos humanos se intersectan en este asunto, porque, a un nivel filosófico, el ser humano tiene la capacidad de decidir su propio destino. Decide por sí mismo. La sociedad solo puede limitar ese derecho en cuanto les haga daño a otros. Una mujer que se realiza un aborto no le hace daño a nadie, excepto al no nacido. Soy de los que creen que el no nacido no tiene derechos, como lo ha dicho, por ejemplo, la Corte (Suprema) canadiense o como lo ha sostenido el derecho tradicional anglosajón durante mucho tiempo. Creo que el no nacido, frente a la mujer, no es superior.

El Ministerio de Salud le dijo a la Corte, en un concepto que después retiraron, que despenalizar el aborto llevará a que las mujeres lo usen como método anticonceptivo. ¿Usted piensa que eso es posible?

La experiencia nos muestra que los países que despenalizan el aborto son más liberales y las mujeres reciben más educación y tienen más acceso a información oportuna, así como el derecho a decidir. Son mujeres que conocen más sobre métodos anticonceptivos y tienen fácil acceso a ellos, incluidos los condones. El resultado es que son mujeres que pueden planificar, y en ese escenario las intervenciones médicas son la última opción. Por ello no estoy de acuerdo. No hay razón o evidencia para creer que las intervenciones médicas serán usadas con el propósito de volverse un método anticonceptivo. Tiene que haber información, educación y guía sobre los métodos anticonceptivos, para hombres y mujeres.

Hay un término que otros exrelatores especiales de la ONU, como Paul Hunt, han usado en este contexto: compasión. ¿Qué tiene que ver la compasión con el aborto?

Compasión es empatía. Una mujer en una situación en la que quiere interrumpir su embarazo debe ser tratada con compasión; el personal médico debe tratarla con compasión. Es simplemente eso.

Se ha explicado que las mujeres llevan cargas extra cuando sus Estados vetan el aborto. ¿Por qué?

Porque tienen que llevar a cabo un embarazo que no desean, porque son obligadas a dar a luz a un hijo o hija que no anhelan, porque cambiará toda su vida.

¿Se le ocurre algún ejemplo de un país donde la despenalización del aborto haya tenido efectos positivos?

En cualquier país donde se haya despenalizado el aborto, con el tiempo, se acaba la discriminación. No hay duda alguna. En India, por ejemplo, se acabó el estigma contra las mujeres que se lo practicaban. En India es un procedimiento disponible. Se vuelve estigma cuando es delito por un tiempo prolongado.

Espero que la Corte Constitucional colombiana decida lo que es correcto. Despenalizar el aborto es una medida que definitivamente favorece a las mujeres en Colombia y otras partes del mundo, porque sus decisiones tienen un efecto dominó en Latinoamérica. Forzar a que las mujeres continúen con embarazos no deseados es una carga para ellas, sus parejas y sus familias, así como afecta el progreso de las sociedades. La penalización del aborto es una carga sobre el desarrollo económico, social y moral de Colombia como país.

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