14 Jul 2021 - 11:22 p. m.

¿Por qué Real Sincelejo no ha regresado a la segunda división del FPC?

Real Sincelejo, equipo del padre deportivo de James Rodríguez, ha peleado todas las batallas judiciales para regresar al FPC. Un tribunal le dio la razón, pero en la Dimayor no hay luz verde para su afiliación. Un magistrado pidió a la Corte Constitucional resolver el confuso problema.

La última vez que Real Sincelejo jugó un partido en el Fútbol Profesional Colombiano, en 2004, James Rodríguez apenas llegaba Envigado como una joven promesa descubierta en el Pony Fútbol. Juan Carlos Restrepo, padre formativo del futbolista del Everton, lo pulió en sus primeros años hasta que se convirtió en leyenda del balompié nacional. Entre tanto, Restrepo se acercó al mundo de los negocios y, en 2015, compró la ficha de Real Sincelejo F.C. Se trata de un antiguo equipo que perdió su puesto en la Dimayor -por culpa de un estafador- en 2004 y que, tras diversas peleas judiciales, sigue esperando su retorno a la Primera B.

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La pelota del expediente judicial de Real Sincelejo ha pasado por los pies de la Dimayor, el Ministerio del Deporte, la Sala Seccional de la Judicatura de Sucre, la extinta Sala Jurisdiccional Disciplinaria de la Judicatura -hoy Comisión de Disciplina Judicial, sigue su curso en el Consejo de Estado y, quizás, pueda llegar a la mismísima Corte Constitucional. El Espectador conoció un recurso de insistencia presentado por el magistrado Alejandro Linares Castillo, con el cual solicitó a la alta corte revisar el expediente completo y darle pitazo final a un problema que, por ahora, no tiene solución.

Para entender el caso de Real Sincelejo, hay que remontarse a 2004, cuando el entonces representante legal del equipo, Édgar Paternina Revello, estafó a la junta directiva para cederle ilegalmente la ficha de competencia al exsenador Habib Merheg. El político renombró la institución como Pereira S.A. -nada que ver con el Deportivo Pereira- y se llevó las tulas y los balones a la capital de Risaralda. El negocio fraudulento duró muy poco, pues en octubre de 2006 el dirigente deportivo Gustavo Moreno, uno de los duros del fútbol valluno, compró la ficha del Pereira S.A. y con el mismo NIT -823004222-, fundó el extinto Depor Fútbol Club S.A.

Los antiguos dirigentes de Real Sincelejo acudieron a Coldeportes, el cual escaló la denuncia a la Fiscalía en 2007. En primer instancia Paternina Revollo salió libre de toda culpa, pero el 9 de febrero de 2015 el Tribunal Superior de Sincelejo lo condenó por estafa y anuló todos los tramites adelantados por él. Entonces, Juan Carlos Restrepo compró la ficha que había recobrado Real Sincelejo, mientras James Rodríguez vivía su segunda temporada de ensueño con Real Madrid. No obstante, de inmediato Gustavo Moreno le cambió el nombre a Depor Fútbol Club S.A. y lo convirtió en el actual Atlético F.C.

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En ese momento se presentó uno de los momentos más llamativos de la historia del fútbol colombiano, pues la Asamblea de la Dimayor y la dirigencia de Coldeportes le entregaron el reconocimiento a Atlético F.C. a mitad del Torneo Águila 2016, y el equipo de Moreno se incorporó a la liga de segunda división cuando la mayoría de clubes ya estaban jugando la Fecha 11. Por estos hechos, el 14 de mayo de 2019 la Procuraduría llamó a juicio disciplinario a Andrés Botero y a Claudia Guerrero, exdirectores generales de Coldeportes, por presuntas irregularidades en el reconocimiento entregado a Atlético F.C. y la suspensión del aval deportivo de Real Sincelejo F.C.

Pero los funcionarios de Gobierno no actuaron solos. La FCF confirmó lo ordenado por Coldeportes y el 10 de marzo de 2016 desafilió al equipo sincelejano, el cual se encontraba en proceso de reconstrucción. Desde entonces, Atlético F.C. participa del torneo de segunda división, sin resultados sobresalientes, mientras Restrepo logra alianzas con la gobernación de Sincelejo para ocupar el Estadio Arturo Cumplido Sierra, y así regresar el fútbol a la ciudad. Justamente en 2016, Restrepo interpuso una demanda de nulidad contra las resoluciones de Coldeportes, la cual cursa desde entonces en la Sección Primera del Consejo de Estado, sin pronunciamientos de fondo.

Entre las negativas y el tiempo que se está tomando el Consejo de Estado, Juan Carlos Restrepo interpuso una acción de tutela contra las autoridades mencionadas. En primera instancia, la Sala Seccional de la Judicatura de Sucre, el 29 de septiembre de 2020, declaró improcedente el recurso, dado que por los mismos hechos el Consejo está evaluando cómo desenreda, desde su competencia, el asunto. Precisó que Restrepo no demostró el daño inminente que está sufriendo. No obstante, los abogados del padre deportivo de James Rodríguez impugnaron la decisión y, el 2 de diciembre pasado, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria de la Judicatura le dio la razón.

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Una decisión clave, pues ese día le dio 48 horas al Ministerio del Deporte para otorgarle el reconocimiento deportivo a un equipo que se ha preparado en torneos juveniles y que, según Restrepo, cuenta con la infraestructura y el musculo financiero para competir. Y no solo eso, la Sala Disciplinaria de la Judicatura le ordenó a la Dimayor “adelantar el procedimiento de afiliación del referido club deportivo, como un socio de clase b, garantizando su participación en los torneos y competencias a que tenga derecho”. La sala reprochó que el Consejo de Estado se ha demorado en decidir y que Restrepo ha sufrido inconvenientes económicos por esa presunta dilación.

A pesar de ganar la tutela, Real Sincelejo nunca participó del torneo de segunda división de la temporada 2021-1. Al final ascendieron Deportes Quindío y Atlético Huila, cuyo estadio tiene toda una tribuna casi que en obra gris. De acuerdo con el artículo 12 “Requisitos de afiliación” del Estatuto de la Dimayor, un equipo puede entrar al torneo oficial siempre y cuando sea admitido por la Asamblea General de Afiliados, conformada por los 35 clubes actuales del FPC. Nunca le dieron el visto bueno a Real Sincelejo. De acuerdo con una fuente que conoce las asambleas, los presidentes pasaron el balón a la Dimayor para que responda desde lo judicial.

De hecho, con el posible ánimo de no incurrir en desacatado, planteado por los abogados de Restrepo durante el semestre pasado, el presidente de la Dimayor, Fernando Jaramillo Giraldo, convocó a Asamblea General de clubes afiliados el anterior 1° de julio. En el articulo 2° quedó claro que los presidentes tenían como misión “proceder a ‘adelantar el procedimiento de afiliación’ del Club de Fútbol Profesional Real Sincelejo, ‘como un socio clase B, garantizando su participación en los torneos y competencias a que tenga derecho’”. Sin embargo, fuentes le confirmaron a El Espectador que los socios no aceptaron la entrada del equipo sincelejano. El torneo empieza en dos semanas.

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Y en medio de todo ese laberinto, el magistrado Alejandro Linares, el pasado 30 de junio, envió un recurso de insistencia para que la Corte Constitucional revise el caso. El togado explicó que, por regla general, la acción de tutela en contra de actos administrativos de carácter particular y concreto es improcedente”. Es decir, pide a los máximos jueces en Colombia que dejen esa pelota única y exclusivamente en el Consejo de Estado, donde el expediente sigue su curso desde hace cinco años. Además, Linares pidió a la alta corte que revise si la Sala Disciplinaria de la Judicatura hizo bien al ordenar a la Dimayor afiliar a Real Sincelejo.

“La sentencia de segunda instancia (de la Judicatura) justifica la procedencia transitoria del amparo, bajo el argumento de que, de la presunta afectación patrimonial sufrida por el club de fútbol accionante, se deriva un perjuicio para los menores que lo integran. Esta argumentación requiere ser analizada a la luz del precedente constitucional mencionado, si se tiene en cuenta que no pone de presente a cuáles y cuántos menores de edad se está presuntamente causando el daño, ni explica cómo los actos administrativos del año 2016 generan una afectación concreta y actual sobre su desarrollo deportivo y económico”, agregó Linares.

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Este diario pudo constatar que la acción de tutela de Restrepo no fue seleccionada por la Corte Constitucional en la última ronda, sin embargo, aún cabe la posibilidad de volver a insistir en su revisión. Al parecer, dada la negativa de los socios de Dimayor, todo estaría en manos del Consejo de Estado. Juan Carlos Restrepo, por su parte, sigue a la espera de que en la próxima Asamblea General se decida el futuro de su club, uno por el cual ha puesto el pecho desde 2015. El empresario piensa traer un técnico de Argentina y en un proyecto a cuatro años, en el cual Real Sincelejo llegue a la primera división. La justicia decidirá si el sueño se materializa en realidad.

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