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El organismo de control adujo estar en desacuerdo con el derribamiento de varios árboles que fue incluido en el proyecto de remodelación del Parque Centenario, por recomendación del alcalde de la capital santandereana, Fernando Vargas Mendoza, expuesto en el concepto que expresó frente a la obra.
A través del oficio 111036, la Procuraduría Delegada de Asuntos Ambientales y Agrarios fijó tal criterio, luego de analizar el concepto de la Alcaldía al respecto de la obra, advirtiendo que la recomendación de talar los árboles no expresa "una clara justificación para hacerlo".
Numerosos nidos y fauna tendría que ser reubicada, generando daños en la flora y los animales, cuyas crías podrían morir, si se tiene en cuenta el drama que se ocasionaría con sus reacciones instintivas trastornadas por el cambio, según lo advierte el Ministerio Público.
"Además, el citado concepto de la Alcaldía de Bucaramanga prohíbe la plantación de nuevos árboles en el Parque Centenario sin que se proponga ninguna estrategia para reemplazar los individuos adultos por otros más jóvenes", sostuvo el organismo.
En materia de protección del medio ambiente, el alcalde Vargas ostenta un deber civil especial, teniendo en cuenta que es el jefe de la administración municipal, puntualizó el ente de control.