Publicidad

Procuraduría pide condenar a dos oficiales de la Policía por magnicidio de Luis Carlos Galán

El representante del Ministerio Público manifestó que sin justificación alguna se cambió al jefe de seguridad del candidato presidencial. Además no se le brindó la protección en la plaza de Soacha (Cundinamarca).

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción Judicial
11 de febrero de 2016 - 11:42 p. m.
Procuraduría pide condenar a dos oficiales de la Policía por magnicidio de Luis Carlos Galán
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El representante de la Procuraduría General le solicitó al juez primero especializado de Cundinamarca que emita fallo condenatorio en contra del coronel (r) Manuel Antonio González y el capitán (r) Luis Felipe Montilla Barbosa en el proceso penal que se les adelanta por los hechos que rodearon el crimen del candidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento el 18 de agosto de 1989 en la plaza de Soacha (Cundinamarca).

En su extensa intervención el representante del Ministerio Público indicó que existen pruebas que pese a que se trataba del hombre más amenazado del país por los carteles del narcotráfico no se tomó ninguna medida de fondo para garantizar su protección en la manifestación política que se iba adelantar esa noche. Los dos procesados, indicaron, actuaron para que se ejecutara el crimen.

“No hicieron lo más mínimo para proteger a Galán”, precisó el procurador del caso al indicar que el candidato del nuevo liberalismo representaba llegó solo a una plaza llena de gente, siendo un blanco fácil para cualquier sicario. No se tuvo en cuenta que días antes había sido víctima de un atentado en la ciudad de Medellín, situación que requería un fortalecimiento.

Soacha era un municipio con orden público alterado, sin embargo, el comandante de la Policía de Soacha, capitán Montilla, no advirtió estas falencias en la seguridad del candidato. Se omitieron los protocolos que exigían, los llamados de atención por parte de las autoridades y fue en contra del sentido común frente a la situación que se estaba presentando.

Se permitió que se instalara una tarima de madera -la cual se reinstaló en tres oportunidades- desechando la estructura de cemento que ya existía y que siempre era utilizada para este tipo de actividades políticas en el municipio. Era evidente, la misma les permitía a los sicarios ocultarse, atacar y luego salir fácilmente aprovechando la algarabía.

Pese a las prohibiciones no se tomaron medidas para evitar el consumo de alcohol en el sector, el uso de pólvora y la presencia de manifestantes con pancartas. “Pese a que estaba cerca de la tarima -citó el procurador- no sacó su arma”. Tampoco impartió órdenes para ubicar e identificar a los atacantes, quienes portaban una pinta particular que los hacía fácilmente reconocibles.

El delegado del órgano de control disciplinario aseguró que tenía todo para evitar un atentado contra Luis Carlos Galán Sarmiento ejecutando un plan para protegerlo y no lo hizo. “El colectivo criminal ingresó a la plaza de Soacha fácilmente, actuó y luego emprendió la huida sin ningún problema”.

En este sentido aseguró que en este caso existió una alianza entre una fuerza criminal con el Estado representada por la Policía Nacional, “en cabeza de Montilla y sus superiores”. Varios testigos indican que nunca se pidieron refuerzos para la manifestación política, contradiciendo así el dicho del excomandante de la Policía de Soacha.

Estas omisiones permitieron que se lograra el objetivo: asesinar a Galán, el líder político cuyas menciones a la lucha contra los carteles dedicados al tráfico de drogas y la extradición como una fórmula clave para combatirlos. “Ya había recibido amenazas y fue víctima de diversos atentados”, pese a esto no se tomaron las acciones dirigidas a salvaguardar su integridad.

La prueba de esto son los testimonios y fotografías recolectadas que permiten inferir que cerca de la tarima no había presencia de la Policía. Galán, quien se perfilaba como el próximo presidente de Colombia, había sido amenazado por Pablo Escobar después que lo expulsara del Nuevo Liberalismo tras descubrir que tenía relación con actividades ilícitas.

Después del crimen de Galán Sarmiento se adelantaron unas reuniones para que los policías cambiaran la versión de los hechos y manifestaran que se había adelantado un operativo con el fin de proteger integralmente la vida de Galán “por si se metían en problemas”. Debido a esto -indicó- hay tantas contradicciones en los dichos de los uniformados.
 

Por Redacción Judicial

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.