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Pulso en Tribunal de Cundinamarca

El próximo martes, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca deberá escoger el nombre de su candidato para la terna que será puesta a consideración del Concejo Municipal, en enero próximo, y de la que saldrá el nuevo Contralor Distrital.

Redacción Política

16 de noviembre de 2007 - 01:29 p. m.
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Ya el Tribunal Superior de Bogotá, que pone los otros dos candidatos, hizo su selección: los abogados Celinea Orostegui y Jaime Pulido.

Pero lo que debería ser un proceso más en el interior del Alto Tribunal, se ha convertido en una puja entre los 15 aspirantes que finalmente fueron admitidos, con una peregrinación constante por las oficinas de los magistrados haciendo gala de conocimientos y con rumores sobre regalos, invitaciones a almorzar, ofrecimiento de favores y hasta quienes se reconocen como la ficha del actual contralor de la ciudad, Óscar González Arana.

La campaña por ganarse el guiño del Tribunal Administrativo de Cundinamarca camina por líneas muy delgadas y, para muchos, peligrosas. Un documento conocido por El Espectador y que según se sabe circula entre los magistrados, habla de que algunos de ellos ya están comprometidos con uno de los candidatos, otros a los que se puede invitar y otros con los que no se puede contar.

Dicho documento menciona –por ejemplo–, que uno de los magistrados es amigo del concejal Antonio Galán Sarmiento, “que hablará con Doble cero (sic), que se pidió la cita, se recibió al candidato, la reunión fue atropellada y que lo concretó Alfonso Prada”. Asimismo, se refiere a algunos magistrados como amigos de OSGONARA (sic), y menciona una parranda en Valledupar y una invitación a almorzar.

Con tanto revuelo, las alarmas están prendidas en el Tribunal, cuyos candidatos a la Contraloría Departamental, Juan Carlos Medina, y Distrital, Óscar González Arana –hace cuatro años– fueron los escogidos y terminaron en líos con la justicia. Medina debe responder por el delito de concusión, presuntamente por haber exigido a una persona $140 millones para otorgarle un contrato para el mantenimiento del parque automotor de la entidad. Y González, por su parte, deberá responder ante la Procuraduría en una investigación por la compra de tres apartamentos en Miami, avaluadas en cerca de $4.200 millones.

Generalmente quien es ternado por el Tribunal de Cundinamarca se convierte en el Contralor Distrital, ya que es allí donde tienen que ver con las demandas de pérdida de investidura de los concejales y el control de legalidad de los actos administrativos de la corporación. Por eso, uno de los magistrados, que prefirió el anonimato, aseguró que están analizando con lupa las hojas de vida para no volverse a equivocar. “No podemos dejar que el Tribunal se convierta en un trampolín de corrupción”, dijo.

El perfil de quien debe ser el escogido está definido: alguien dinámico, con carácter, integral, con independencia política pero con buenas relaciones, que conozca los problemas de Bogotá, que no sirva sólo a un sector político y sea eficiente en el control a la gestión del Alcalde, sin ser un obstáculo. Los magistrados, según han dicho, tampoco están dispuestos a entrar en el juego de la politiquería en que quieren meterlos algunos de los aspirantes.

El ambiente está caliente. Escogido el nombre, vendrá un nuevo pulso por ganarse la bendición de las bancadas en el Concejo.

Por Redacción Política

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