23 Jan 2020 - 2:45 a. m.

Radiografía del crimen organizado en el Valle del Cauca

Jamundí, Buenaventura, Cali y Tuluá son las ciudades que más preocupan a la Fuerza Pública y a miembros de la rama Judicial que les siguen la pista a los grupos criminales. En el departamento confluyen estructuras narcotraficantes, Agc, disidencias de las Farc, Epl y Eln.

José David Escobar Moreno / @JoseDEM18 / jescobar@elespectador.com

Radiografía del crimen organizado en el Valle del Cauca

El complicado panorama que recibió en materia de seguridad la nueva gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán, es uno de los temas urgentes por enfrentar de la mano de los nuevos alcaldes de los municipios, entre ellos, el propio mandatario de Cali, Jorge Iván Ospina. La predecesora en la gobernación y padrina política de Roldán, Dilian Francisca Toro, en sus cuatro años de gestión lidió con el reacomodo de los grupos sucesores del paramilitarismo (que están asociados con bandas criminales), algunos reductos de grupos narcotraficantes, las disidencias de las Farc y las incursiones del Eln y los Pelusos, todos en disputa y búsqueda de alianzas por el negocio de la droga, principalmente.

El Espectador habló con fiscales especializados en la lucha del crimen organizado, que llevan varios años en el departamento siguiéndoles la pista a los grandes jefes de los grupos al margen de la ley y que son conscientes de los callos que pisan en muchos poderes locales, que han sido permeados durante décadas por las mafias del narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal. Dos de ellos, quienes fueron compañeros de Alcibíades Libreros (fiscal especializado contra el crimen organizado, asesinado el 29 de diciembre de 2019 en la capital del Valle), no dudan en afirmar que el homicidio de su colega está ligado a su labor judicial y no creen en la versión preliminar de la Fiscalía, la cual apunta a que se trató de un simple robo.

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