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El reclutamiento de niños y niñas sigue siendo una práctica sistemática por parte de los grupos armados ilegales en Colombia, país en el que la fuerza pública también los utiliza en campañas cívico militares que los afectan, denunciaron la Defensoría del Pueblo y ONGs.
Los niños en manos de grupos armados ilegales en Colombia podrían llegar a 8.000 y eventualmente a 11.000, según un informe de la ONU de 2009, recordó este miércoles a la AFP el Defensor del Pueblo (ombudsman).
Pero "otras organizaciones hablan de la probabilidad de 14.000 víctimas del reclutamiento de menores", advirtió Volmar Pérez, quien participó el miércoles en una conferencia internacional relativa a las recomendaciones del sistema de la ONU sobre los niños y niñas afectados por el conflicto armado en Colombia.
"Es una práctica sistemática por parte de los distintos grupos armados ilegales en Colombia, no obstante haber expresado en el pasado su intención de apartar a los niños de la dinámica de la confrontación, de no seguir vinculándolos a sus filas", agregó el funcionario.
En Colombia están aún activas las guerrillas izquierdistas de las Farc y el Eln, y han surgido además bandas criminales que integran antiguos paramilitares de extrema derecha y narcotraficantes.
Pérez precisó que un sistema de alertas tempranas ha reportado desde el 1 de enero de 2008 hasta la fecha "cerca de 158 situaciones de riesgo de reclutamiento de niños, lo que no necesariamente significa que ello haya ocurrido, pero se trata de una advertencia".
Por su parte, Carlos Martínez, de la ONG Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia, coincidió en que el reclutamiento de menores "se presenta de manera sistemática y cada vez adquiere connotaciones mucho más grandes".
"La situación es bastante dramática y no se ven progresos o avances reales en la prevención y protección de la niñez", dijo Martínez a la AFP.
Además, "la fuerza pública viene utilizando a los niños y las niñas en el marco de las campañas cívico-militares, y eso también tiene un costo", destacó.
"Es una condición prohibida para el caso de la fuerza pública en el sentido de que involucra a la niñez en el marco del conflicto armado y la coloca en riesgo", dijo Martínez.
"Los utilizan en campañas lúdicas, como informantes, los suben a los helicópteros, hacen campañas en donde les colocan prendas militares, y por supuesto en zonas de conflicto como las de Colombia, eso los coloca altamente en riesgo", explicó Martínez.