27 Nov 2020 - 2:00 a. m.

Reparos a una terna sin trascendencia para la Corte Constitucional

En el ámbito académico y de la propia Corte Constitucional, no gustó la terna de candidatos del presidente, Iván Duque, para ese alto tribunal. Falta de estudios académicos para el cargo y de trayectoria profesional contrastan con el origen de su postulación: la cercanía con el primer mandatario y el uribismo. “Es una terna mediocre”, dijo a este diario una fuente.

La postulación del presidente Iván Duque a los abogados Paola Meneses, José María del Castillo y Fernando Grillo para integrar la Corte Constitucional simplemente no gustó. Las críticas apuntan a que se trata de amigos suyos, que su mérito solo es ser del círculo uribista, incluso a calificarlos de “mediocres”. Ya hay quienes plantean que el Congreso debería declarar la terna inviable, hecho que no tiene antecedentes en el Legislativo: el único escenario similar ocurrió en 2009, cuando la Corte Suprema de Justicia le dijo al entonces presidente Álvaro Uribe que su terna para elegir fiscal no tenía las calidades suficientes. “No es ni siquiera una terna de uno, es una terna de ninguno”, le dijo a este diario una fuente de la Corte Constitucional.

¿Por qué esta reacción? La renuncia anticipada al cargo que hizo, en junio pasado, Carlos Bernal, alegando motivos personales, le dio al presidente Duque una oportunidad que no estaba prevista: ternar a una persona en la Corte Constitucional, el tribunal de cierre más importante del país, en donde se espera que tengan plaza los mejores juristas. La tarea tenía en ascuas al mundo académico y al alto tribunal, en donde los rumores de pasillo se alborotaban cada vez que un nombre que no gustaba aparecía. Como cuando sonó la jurista del Opus Dei María Carmelina Londoño o el actual superintendente de Industria y Comercio, Andrés Barreto, quien se rajó en octubre pasado ante el Comité Asesor de Nominaciones de Jueces para la Corte Penal Internacional por falta de credenciales.

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