10 Jun 2020 - 4:36 p. m.

Reproches a magistrada Lombana por investigación de “carpetas secretas”

Según los magistrados César Reyes y Marco Antonio Rueda su compañera se reunió con militares para hablar del caso en, por lo menos, dos ocasiones. Ya fue apartada de la investigación, pero por un motivo distinto.

Por mayoría, la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, le aceptó un impedimento a la magistrada Cristina Lombana para continuar con una investigación contra el senador Álvaro Uribe. Se trata de las pesquisas por las denuncias de seguimientos informáticos y otros usos irregulares de la inteligencia militar, escándalo conocido como “carpetas secretas” y el alto tribunal consideró que la magistrada podría ser considerada una víctima en el caso. De la decisión solo se apartaron los magistrados César Reyes y Marco Antonio Rueda, que dejaron expresos todos sus reproches a cómo Lombana llevó el caso.

(En contexto: Corte Suprema aceptó el impedimento de la magistrada Lombana por “carpetas secretas”)

La Sala concluyó que la togada habría sido víctima también de seguimientos informáticos, pues encontró entre las pruebas un recorte de prensa con su nombre con lo cual, “su continuidad como sustanciadora de la investigación es incompatible con el funcionamiento normal de la administración de justicia, pues ella desfiguraría la barrera que debe existir entre los jueces de instrucción y las partes efectivas y potenciales de un proceso”. Por su parte, Reyes y Rueda dijeron que la magistrada omitió informar de la denuncia a sus compañeros y aseguran que se reunió con militares, según se lee en su salvamento de voto de 25 páginas, en poder de este diario.

¿Reuniones con militares?

Hace ya semanas la periodista María Jimena Duzán denunció en su columna en Semana las posibles reuniones que sostuvo de manera informal Lombana con el comandante las Fuerzas Militares, general Luis Fernando Navarro. Pues los compañeros de la magistrada tienen la misma información e incluso apuntan a que Lombana, quien también fue reservista del Ejército, se reunió con el comandante de esa institución castrense, general Eduardo Zapateiro, para discutir el caso. Según anotaron en su salvamento de voto “a juicio de un observador razonable la imparcialidad objetiva habría resultado comprometida”.

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La defensa de Uribe también reprochó las reuniones con altos mandos militares en una recusación con la que buscaba apartar a la togada del caso, pues de los encuentros no quedó “decreto de prueba, acta, constancia o mención en el expediente”. Por el contrario, los magistrados pudieron constatar los supuestos encuentros de Lombana con altos mandos militares fue a través de un informe de los chats de los investigadores del caso, documento que da cuenta de reuniones “con oficiales activos y un retirado, en la parte rural de La Calera, en la casa de Lombana (…) en dos oportunidades”.

Uribe sí tendría dos investigaciones por los mismos hechos

Esta es ya la quinta ocasión en que la Corte le quita a Lombana un proceso contra Uribe, salvo que en este caso fue por pedido de la magistrada misma. El expediente se remonta a 2014, cuando estalló el entramado de interceptaciones ilegales llamado “Andrómeda”. La Corte abrió en ese entonces una indagación contra Uribe por este caso, pesquisas que estaban congeladas desde entonces, hasta que Lombana las revivió en diciembre de 2019 tras recibir un anónimo que, como contó este diario, tenía en su asunto “información urgente caso chuzadas-hacker-Álvaro Uribe Vélez” y aseguraba que desde inteligencia militar se estarían realizando interceptaciones ilegales.

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Lombana ordenó un allanamiento al día siguiente al Batallón de Ciberinteligencia y, tras analizar las pruebas, encontró un recorte de prensa que la mencionaba. Ella, entonces, pidió ser apartada de las investigaciones porque podría haber sido víctima de los seguimientos ilegales que estaba indagando, lo que afectaría su imparcialidad para llevar el proceso. Se trataba de un titular de prensa hallado entre la gran cantidad de pruebas recabadas en inteligencia militar y que decía: “impedida la magistrada Cristina Lombana impedida en caso Uribe”.

La Sala de Instrucción estuvo de acuerdo con Lombana, a excepción de Reyes y Rueda. Para los togados, Lombana falló desde que recibió el anónimo porque se trataba de “episodios distintos” a los que se investigaba en el caso de Andrómeda, interceptaciones por las que está condenado el hacker Andrés Sepúlveda. Sin embargo, la magistrada “agregó” el anónimo a ese expediente sin haber “invocado ni sugerido siquiera algún supuesto de conexidad”, según se lee en el salvamento de votos de Reyes y Rueda.

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Para los togados, Lombana sabía de la irregularidad que había cometido e intentó subsanarla “de manera formal mucho tiempo después, coincidentemente, luego de algunas controversias en los medios de comunicación”. Para vincular los dos casos, dicen los magistrados, impartió una orden de trabajo el 17 de mayo en la que pidió a la DIJIN “el organigrama de la inteligencia militar a partir del año 2013 hasta 2019, incluyendo unidades operativas mayores, unidades operativas menores, unidades tácticas, relacionando el nombre del personal orgánico”.

El problema radica en que la togada, al anexar el anónimo a la investigación de 2015, no tuvo que llevar la denuncia a Sala para que se hiciera un reparto y quedara en manos de un magistrado aleatorio, sino que automáticamente decidió anexarlo al expediente que ya llevaba estaba en su despacho. No obstante, la denuncia había llegado a otros magistrados que sí la llevaron a Sala, con lo que se efectuó el reparto y se ordenó abrir una indagación a Uribe el pasado 15 de mayo. Esto generó, como ha denunciado el propio senador, que Uribe tenga dos indagaciones abiertas por los mismos hechos.

Así, por lo menos, es como explicaron todo el lío los dos magistrados en su salvamento de voto: “en la Sala existe en forma paralela una indagación por los mismos hechos”. Prueba de que Lombana sabe que lleva una indagación paralela, dicen sus compañeros, es que ella remitió copias de las pruebas que ya tiene en el caso al magistrado Alarcón. Aunque Reyes y Rueda querían que todo el asunto quedara solucionado al resolver el impedimento de Lombana, fueron vencidos en Sala, bajo el argumento de que no era ese el recurso para resolver los interrogantes que plantearon los togados.

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