La Policía reveló en las últimas horas el retrato hablado del padre de una menor de 11 años, quien al parecer, fue obligada por el sujeto a ingerir 104 cápsulas de cocaína que serían enviadas a España.
Se trata de Diego Fernando Mancilla Aguilar, quien según las autoridades, pretendía utilizar a su hija para transportar drogas en su organismo.
El hombre es el principal sospechoso del ilícito, por lo que la Policía ofreció una recompensa de hasta $20 millones de pesos por información que permita dar con su captura.
De acuerdo con las autoridades, el padre de la niña –con el cual no convive– la había llevado de paseo el fin de semana. Al regresar, la pequeña presentó síntomas de malestar en la noche que siguieron en la madrugada y debió ser llevada de urgencia a un centro asistencial.
La pequeña, bajo la protección del Estado, sigue aún "en observación en cuidados intensivos", dijo Carlos Molina, portavoz de la Policía Metropolitana de Cali, confirmando que las cápsulas contenían cocaína.
Se presume que la menor iba a ser enviada a Europa como "correo humano" o "mula", como se conoce a los traficantes que ingieren la droga en cápsulas, con una carga estimada en unos 500 o 600 gramos.
"Todo tiende a indicar que se trata de una instrumentación y de la utilización de una forma perversa de esta menor por parte de algunos adultos en lo que se conoce (...) popularmente como 'mulas' para transportar droga de Colombia hacia otro país", dijo el miércoles a la prensa el comandante de la Policía de Cali, Hoover Penilla.
Entretanto, la madre de la niña refirió que el sospechoso y la menor habían realizado varios viajes hacia Europa en los últimos meses.