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El tan cacareado proceso disciplinario en contra del senador del Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, por sus presuntos nexos con las Farc, fue archivado por el Procurador General de la Nación. La investigación se inició en junio de 2009, cuando informes de la Dijín de la Policía reseñaron que en los archivos decodificados del computador del abatido comandante guerrillero Raúl Reyes aparecía el nombre del parlamentario en varios correos. En el expediente, sin embargo, se probó que las 14 referencias de terceros sobre Robledo en nada lo vinculaban con las Farc.
Los emails hallados en el PC de Reyes son especulativos, sostuvo el Ministerio Público. En uno de ellos lo mencionan como un integrante del Moir (Movimiento Obrero Independiente Revolucionario) y miembro del Senado; en otros, simplemente, reseñan sus columnas de opinión y, de hecho, lo enmarcan como un enemigo de la combinación de las formas de lucha. En uno de los correos, fechado el 26 de febrero de 2007, Raúl Reyes hace una radiografía sobre las tendencias en el Polo Democrático: la derecha, con Samuel e Iván Moreno a la cabeza; la socialdemocracia, donde están Luis Eduardo y Angelino Garzón, lo mismo que (Antonio) Navarro, (Gustavo) Petro, Jorge Robledo y Jaime Dussán.
En la providencia de 24 páginas, conocida por El Espectador, el procurador Alejandro Ordóñez desestimó el testimonio de Raúl Agudelo Medina, alias Olivo Saldaña, hoy por hoy gestor de paz nombrado por el gobierno Uribe. Saldaña señaló a Robledo como partícipe de una agenda común con las Farc, lo cual “no tiene asidero fáctico ni probatorio” y, en criterio del organismo de control, se trata de un testigo de oídas que no aportó evidencias y que basó sus señalamientos en medios de comunicación, por lo cual no fue creíble. “El proceso nunca debió abrirse, nunca hubo elementos para iniciarlo y menos para continuarlo, cuando la Policía ya había aportado las pruebas con las que —ahora, 12 meses después de maltratarse mi honra— el Procurador sustenta su determinación”.
El despacho de Ordóñez, no obstante, prorrogó por tres meses más la investigación en contra del concejal de Bogotá por el Polo Jaime Caicedo Turriago, también procesado disciplinariamente por vínculos para promover o auspiciar a la guerrilla. En su caso se encontraron 89 documentos en el computador de Reyes en los que, además de mencionarse su nombre, se hace referencia a diálogos de supuestos integrantes de las Farc con él y su participación en distintos eventos. Por ejemplo, en un correo enviado por alias Toledo a alias Darío se lee: “Hace como un mes Jaime Caicedo viajó a Venezuela y lo recibió el vicepresidente Rangel, al salir éste le dijo que tenía una reunión con un emisario del Secretariado”.
En otro correo electrónico Jaime Cienfuegos —detenido en México y enjuiciado en Colombia— le escribió a Raúl Reyes: “Abrimos una discusión con colegas de otros países sobre los movimientos sociales e invitamos al compañero Jaime Caicedo, quien destacó la importancia de la izquierda armada en Colombia. En un email fechado en junio de 2006 se dio a entender que por solicitud especial de Caicedo un periodista extranjero buscó acercamientos con las Farc. Y en otro correo se destacó una frase que Jaime Caicedo habría pronunciado en un concurrido evento: “No es cierto que la existencia de la guerrilla limita la democracia; al contrario, es precisamente la existencia de la guerrilla la garantía para que se preserven mínimos espacios democráticos que el régimen no ha podido eliminar”.
Más adelante, se refirió en los correos que “el camarada Caicedo” defiende la línea de la combinación de las formas de lucha y que, después de una reunión formal con él, habría manifestado que apoyaba la formación de un gobierno en el que participaran las Farc. En uno de esos emails Caicedo aparece como supuesto remitente y, como destinatario del mensaje, Patricio Echegaray, miembro del Partido Comunista argentino que apareció en una foto con Raúl Reyes. Las sospechas de los correos en los que Caicedo figura como supuesto simpatizante de las Farc hicieron que el Procurador ampliara por tres meses más la investigación. Caicedo ha reivindicado su inocencia desde que inició el proceso.