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En una enérgica defensa, el congresista cordobés intentó repeler las denuncias de Mancuso, que vinculan al congresista con las Auc y que lo tienen Ad portas de una posible condena. La misma Procuraduría pidió sentencia condenatoria en contra de López Cabrales, al considerar que el dirigente designó como secretario de Salud de Córdoba a un cuñado de Mancuso como resultado de un acuerdo previo con el jefe ‘para’.
Ante los magistrados de la Corte, el político liberal expresó que el ex líder de las autodefensas, en sus distintos descargos, denunciaba actos ilícitos de otras personas, pero sin incluir los propios. Indicó que Mancuso había dicho que funcionarios del Estado vendían islas, omitiendo que él se había apoderado por la fuerza de la isla de Múcura en el Caribe. Que si los paramilitares arreglaron varias carreteras en Córdoba, lo hicieron con dineros de los municipios.
El parlamentario, quien hizo parte de un grupo de más de líderes políticos que se reunieron con las autodefensas para firmar el ‘Pacto de Ralito’, ha repetido insistentemente que él no tenía cercanías con este grupo armado ilegal. Que fue constreñido para asistir a dicha reunión; no obstante, jamás simpatizó con sus causas. Negó que fuera amigo de los Castaño, e incluso, aseguró que acudió a tres fiscales, dos consejeros para la paz y un presidente de la República (Andrés Pastrana), “pero nada se logró. A las autoridades policiales y militares no podía acudir porque era como acudir a él (a Mancuso)”.