Familiares de los desaparecidos durante la retoma del Palacio de Justicia, rechazaron la tesis de la Comisión de la Verdad según la cual la acción fue financiada por Pablo Escobar, el extinto capo del Cartel de Medellín.
Aseguran que el supuesto convenio entre el líder mafioso y el entonces comandante del M-19, Iván Marino Ospina, nunca existió, pues para la fecha en la que supuestamente se celebró el pacto, el insurgente ya había fallecido.
Para Cecilia Cabrera, quien fuera la esposa del desaparecido, Carlos Augusto Rodríguez, se trata de una de las acostumbradas mentiras del Estado frente a los hechos, que han pululado a lo largo de estos 24 años.
Por su parte, René Guarín recordó la tesis expuesta por la Fiscalía, que evidencia no sólo que el hecho no fue un mandado de Pablo Escobar para echar abajo la extradición, sino que el incendio sí fue provocado por la fuerza pública, en un error que cometieron en su propósito de acceder a los pisos superiores del edificio en llamas.
Señaló que otra investigadora como la periodista irlandesa Ana Carrigan, desvirtúan suficientemente varias de las tesis de la Comisión de la Verdad, como su versión según la cual el magistrado Manuel Gaona fue asesinado por el comandante guerrillero, Andrés Almarales.
Aseguró que los testimonios de Carrigan, hacen parte de las decenas de confiables fuentes que le han confirmado a él y los demás familiares que Gaona sí salió con vida del Palacio y fue asesinado a quema ropa, tal y como le sucedió a Almarales.
Es demasiada coincidencia que los cadáveres del magistrado y el de Carlos Horacio Urán, hayan sido encontrados en un pequeño cuarto de la morgue en el que se encontraban los cadáveres de los guerrilleros, entre ellos el del comandante insurgente, los tres con un agujero de bala en la sien, insiste Guarín.