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Violencia sexual y torturas: el terror paramilitar que revela la condena al “Negro Jiménez”

Dieciséis víctimas que habían quedado por fuera de procesos anteriores fueron reconocidas en una nueva sentencia de Justicia y Paz. Sus casos ayudan a reconstruir los métodos con los que una estructura de las Autodefensas Unidas de Colombia impuso el miedo en Cesar y Norte de Santander.

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30 de agosto de 2026 - 02:15 a. m.
Alias "Negro Jiménez" aceptó su responsabilidad en varias agresiones sexuales, secuestros, homicidios, amenazas y desplazamiento de 16 víctimas. (Imagen de referencia)
Alias "Negro Jiménez" aceptó su responsabilidad en varias agresiones sexuales, secuestros, homicidios, amenazas y desplazamiento de 16 víctimas. (Imagen de referencia)
Foto: Archivo Particular

Entre febrero de 2000 y febrero de 2001, un jefe paramilitar desató en Ocaña (Norte de Santander) una cadena de secuestros, homicidios y agresiones sexuales que dejó al menos 16 víctimas. Algunas fueron sacadas de sus casas; otras, raptadas durante un evento de moda o en inmediaciones de la cárcel municipal. Más de dos décadas después, esos crímenes, que habían quedado por fuera de los procesos de Justicia y Paz, encontraron una primera respuesta en los tribunales.

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