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Cinco plantas que cambian de color: ¿por qué y cómo lo hacen?

¿Se imagina tener una planta que parece transformarse sola? En la naturaleza, existen especies capaces de cambiar de color dependiendo de la luz, la tierra o hasta los insectos que las visitan.

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La  Huerta
22 de mayo de 2026 - 08:00 p. m.
Es reconocida por sus vistosas flores y por su capacidad de atraer polinizadores
Es reconocida por sus vistosas flores y por su capacidad de atraer polinizadores
Foto: Pixabay
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Cuando pensamos en plantas llamativas, normalmente imaginamos flores enormes, hojas extrañas o colores intensos. Sin embargo, algunas especies llevan esa capacidad mucho más lejos: pueden cambiar de color con el paso de los días. Lo más sorprendente es que no se trata de un simple “capricho” de la naturaleza, sino de una respuesta a factores como la luz solar, el pH del suelo, la temperatura o incluso la polinización.

Gracias a esta característica, muchas de estas plantas parecen transformarse constantemente, pasando de verdes a rojos intensos, de rosados a azules o de amarillos a tonos púrpura. Ese dinamismo las ha convertido en algunas de las favoritas para jardines, balcones y espacios interiores, donde aportan una sensación de movimiento y color casi permanente.

Si esto le genera curiosidad, aquí le dejamos algunas plantas famosas por hacer este cambio.

Hortensia (Hydrangea)

La hortensia, conocida científicamente como Hydrangea, es una de esas plantas que parecen tener “magia” en el jardín. Sus grandes pompones rodeados de hojas verdes y brillantes no solo llaman la atención por su tamaño y elegancia, sino también porque pueden cambiar de color dependiendo de las condiciones del suelo. Eso sí, antes de decirle porque, queremo aclararle que aunque muchos creen que sus flores son pétalos, en realidad se trata de brácteas: hojas modificadas que protegen a las verdaderas flores, pequeñas y casi invisibles en el centro.

El color de las hortensias depende principalmente del pH de la tierra. En suelos ácidos suelen aparecer tonos azules, especialmente cuando hay presencia de aluminio, mientras que en terrenos menos ácidos predominan los rosados. Las hortensias blancas pueden surgir en suelos más alcalinos o por características propias de la planta. Incluso, es posible alterar sus colores cambiando el pH del sustrato con elementos como cal o sulfato de aluminio.

Aquí le explicamos un poco más sobre como lograr ese cambio de color en las hortensias: ¿Cuál es el mejor lugar para ubicar las hortensias?

Crásula de fuego (Crassula capitela)

Otra planta curiosa que cambia de color, esta vez dependiendo de la cantidad de luz que recibe, es la Crassula capitella ‘Campfire’. Esta suculenta rastrera pasa de tonos verdes suaves a intensos rojos, naranjas y amarillos cuando recibe varias horas de sol directo, creando un efecto que parece “encender” sus hojas.

Pero este cambio de color no ocurre por casualidad. La planta produce pigmentos protectores, como antocianinas y carotenoides, que funcionan como una especie de “bloqueador solar” frente al estrés ambiental. Además, según explica el Jardín Botánico Nacional de Pretoria, de Sudafrica, como muchas crasuláceas, utiliza el metabolismo CAM, un mecanismo que le permite abrir sus estomas durante la noche para conservar agua y sobrevivir en climas secos.

Coleo (Solenostemon scutellarioides)

El Coleus scutellarioides es una de las plantas más llamativas por la enorme variedad de colores que pueden tener sus hojas. Verdes, amarillos, rosados, púrpuras, rojos y burdeos pueden mezclarse en una misma planta, creando patrones tan intensos que muchos la consideran una verdadera “planta arcoíris”. Además, gracias a las numerosas hibridaciones que ha tenido a lo largo de los años, existen cientos de variedades con formas y tonalidades diferentes.

¿Pero por qué cambia sus colores? Al igual que ocurre con la Crassula, esto sucede como respuesta a la luz. Y es que el Coleo produce distintos pigmentos en sus hojas dependiendo de la intensidad lumínica que recibe. Cuando tiene más exposición al sol, muchas variedades intensifican tonos rojizos, púrpuras o amarillos como una forma de protegerse del exceso de radiación. En cambio, en semisombra suelen mantener colores más suaves y verdes.

Eso sí, según explica la Universidad Estatal de Dakota del Sur, cada variedad reacciona de forma distinta a la luz. Las hojas más claras pueden quemarse si reciben demasiado sol directo, mientras que las variedades de colores oscuros suelen soportarlo mejor.

Croto (Codiaeum variegatum)

El Codiaeum variegatum es uno de los arbustos ornamentales más llamativos en jardines tropicales y cálidos. Sus hojas, gruesas y brillantes, pueden mezclar tonos verdes, amarillos, naranjas, rojos, rosados e incluso púrpuras en una misma planta, formando manchas y patrones que parecen pintados a mano. Además, a medida que las hojas envejecen o reciben más luz, sus colores se vuelven mucho más intensos.

La razón de este cambio está en la producción de distintos pigmentos vegetales estimulados por la luz. Según la Universidad de Florida cuando el crotón recibe suficiente iluminación, especialmente luz brillante indirecta o algunas horas de sol, activa colores cálidos como rojos y amarillos para proteger sus hojas y aprovechar mejor la radiación. En cambio, si permanece en lugares muy oscuros, suele perder intensidad y volverse más verde. Por eso, la cantidad de luz influye directamente en el espectáculo de colores que caracteriza a esta planta.

Lantana

La Lantana es un arbusto tropical muy popular por sus pequeños racimos de flores redondeadas y llenas de color. Puede crecer desde macetas pequeñas hasta grandes jardines, y destaca por combinar tonos amarillos, naranjas, rosados, rojos y morados en una misma planta. Además, sus flores producen abundante néctar, por lo que suelen atraer mariposas, abejas y otros polinizadores durante gran parte del año.

El cambio de color en sus flores ocurre como parte de su estrategia de polinización. Las flores jóvenes suelen abrirse con tonos amarillos intensos para llamar la atención de insectos como abejas y trips. Después de ser polinizadas, comienzan a cambiar hacia colores rojizos, naranjas o magentas, señalando que ya tienen menos néctar y polen disponible. Así, la lantana dirige a los polinizadores hacia las flores más nuevas y aumenta sus posibilidades de reproducción.

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