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Entre las prendas esenciales para el fondo de armario se encuentra el vestido negro. Una pieza clásica, elegante, versátil y sexy.
La inmortalización de la prenda se le atribuye a Gabrielle “Coco” Chanel en 1926 con un sencillo vestido camisero. El “little black dress” fue la revolución silenciosa de la creadora de Chanel y a quien le debemos cierta “libertad” en el armario femenino.
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“Para ella, los básicos eran una parte fundamental del armario de una mujer y si pragmatismo la llevó a crear esta obra maestra”, cuenta Laura Echavarría en Lecciones de estilo.
Sin embargo, la prenda se remonta al vestuario victoriano, de acuerdo con Vogue, “en el que se llevaba como señal de luto (la propia reina Victoria vistió de negro durante 40 años tras la muerte de su marido, el príncipe Alberto)”.
El LBD (Little Black Dress) o vestido negro se caracteriza por ser una prenda con una silueta limpia que funciona tanto para ir a la oficina como para salir a cenar o de fiesta.
“Un vestido sencillo, negro, impecable, que desde entonces se convirtió en el comodín eterno del armario femenino. Pocas prendas dicen tanto con tan poco”, dice Piluka de Echegaray, experta en imagen personal.
A lo largo de la historia, han existido figuras que se han encargado de resaltar la icónica pieza, como Audrey Hepburn en Desayuno en Tiffany’s (1961), cuando aparece al frente de la famosa tienda con un vestido negro de Hubert de Givenchy.
No podemos olvidar al minivestido de cuero que llevó Tina Turner en 1985. La princesa Diana también pasó a la historia con el “vestido de la venganza”, una prenda que causó furor en 1994, un vestido negro con escote pronunciado de Christina Stambolian, acompañado por una gargantilla de perlas y un zafiro.
La actriz Elizabeth Hurley también fue la sensación cuando llegó a la alfombra roja del brazo de Hugh Grant con un vestido negro Versace con ganchos gigantes en los laterales.
Si todavía no tiene un vestido negro en su armario, este puede ser el momento. Es una pieza práctica, femenina y elegante.
“Todas las mujeres se ven lindas con un vestido bien puesto. Es una de las prendas más versátiles y favorecedoras. Por eso, nunca puede faltar en el clóset”, afirma Saldarriaga.
¿Cómo elegir un vestido negro o LBD?
De acuerdo con las expertas, la clave está en la comodidad. Lo puede elegir a la altura que más le guste, así como la silueta que mejor se acomode a su cuerpo: pegado, suelto, con o sin tiras o con y sin mangas.
El largo tipo Chanel, de acuerdo con Gloria Saldarriga en Simple Chic, va más abajo de la rodilla.
Importante: que su diseño no sea exuberante.
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