Para la celebración de su cumpleaños, Kylie Jenner, la menor del clan de las Kardashian, eligió una torta blanca decorada con brillos de colores. En cuestión de días, las redes sociales se llenaron de cristales de colores.
Por estos días, el feed de Instagram y TikTok está inundado de imágenes y publicaciones que muestran brillos en celulares, productos de maquillaje y accesorios.
Es probable que los usuarios de plataformas digitales se hayan saturado del minimalismo y la uniformidad que marcaron la cultura pop durante los últimos años.
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Bedazzling: ¿De dónde viene la tendencia y cómo se llama?
El bedazzling, como se le conoce a la tendencia, está inspirado en el maximalismo de los 2000.
Es una tendencia que consiste en decorar y personalizar objetos, piel, ropa o accesorios pegángoles cristales, pedrería y brillos.
Su nombre viene del verbo en inglés bedazzle (deslumbrar) y pretende darle un toque glamuroso y llamativo a las cosas cotidianas.
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También hace referencia al Bedazzler, un aparato para manualidades para poner pedrería, tachuelas y cristales en ropa y accesorios.
María Fernanda Villamizar, creadora de contenido, explica que, pese a que Kylie Jenner se inspiró en la tendencia, no la creó. “No es algo nuevo, es una prueba de que se está volviendo mainstream”.
Las tendencias de moda, por lo general, son creadas por un grupo selecto de la sociedad (diseñadores de moda, directores de compañías, cantantes y artistas, por mencionar algunos) que comienzan a usar ciertos colores, materiales y estilos. Sus estéticas e intereses comienzan a llamar la atención de otras personas y se viralizan. Así las cosas, el mainstream hace referencia a una corriente o tendencia mayoritaria, es decir, cuando se vuelve masiva o popular y se convierte en un furor.
De acuerdo con Villamizar, desde finales del año pasado ha detectado que en TikTok hay cientos de creadoras de contenido que personalizan sus pertenencias y les ponen cristales y brillos.
La tendencia ha estado presente en la plataforma, según Villamizar, “porque es divertido y es una respuesta al clean look, al exceso de beige y al minimalismo que también abunda en esa red social”.
Así las cosas, muchas personas están comprando kits de cristales y personalizando sus productos, en especial, los que puedan volver a usar, como las tapas de la base de maquillaje, cremas, parlantes, fundas de celulares, “cosas que puedan conservar y que no se vayan después a la basura”.
También se evidencia la tendencia en sesiones de fotos, ropa y fiestas como una búsqueda por retomar las estéticas de los 2000. Así como en el maquillaje y los looks que recrea la maquilladora Sophia Sinot a la cantante pop sueca Zara Larsson.
“Sinot ha dicho que se inspira en la naturaleza y que en sus creaciones incluye cristales en el maquillaje y en los looks que usa Larsson, porque incluso se aplica escarcha corporal, una referencia directa a los 2000″.
Vale la pena mencionar que en la moda y las estéticas de los años 2000 —conocidas globalmente como el estilo Y2K— la visión del futuro, con la llegada del nuevo milenio, y la tecnología se interpretaron con brillo, efectos tornasolados, pantalones de tiro bajo y diademas de mariposa en el cabello.
Britney Spears, Christina Aguilera y Paris Hilton fueron las referentes del glamour y el estilo que inspiraban a las generaciones que crecieron con ellas.
En los últimos días, más personas se están uniendo a la tendencia. En cuanto a las marcas, algunas ya se habían dado cuenta del creciente interés por el brillo y los estilos de los 2000 y lo vienen aplicando en sus productos, como la marca Belah Beauty, que tuvo en su popup maquillaje decorado con brillos y accesorios creados por Paola Alonso.
“Para Paola no es un trend, ella se dedica a embellecer cosas con cristales y durante el pop-up había un espacio en específico donde estaban algunas obras de ella y que hacían parte de ese universo creativo que se inventó Belah Beauty”.
Para Villamizar, se trata de una tendencia interesante, “me parece una gran actividad porque al final son cosas que nos exigen estar más presentes en la era digital, y hacer actividades manuales. Es algo que también puedes compartir con amigos, que permite la personalización”.
El bedazzling también refleja un interés colectivo por alejarse de la sobriedad y la uniformidad del clean look y el minimalismo, y recuperar una moda más divertida y personal, que “vuelva a tener color”, como dice Villamizar.
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