
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Desde hace unos años, los tenis dejaron de ser relegados al deporte y se convirtieron en un básico del fondo de armario. Se empezaron a usar para ir a la oficina, de fiesta y aparecieron en escenarios más formales y en el día a día.
“El mundo va a mil y lo que llevamos puesto determina en gran medida nuestros desempeño a lo largo del día. Por eso, estos zapatos son los mejores aliados y casi que un pedacito de paraíso, especialmente en esos días ajetreados en los que, además, necesitamos vernos regias”, dice Gloria Saldarriaga en su libro Simple chic.
Lo que explica el posicionamiento en la moda actual de los tenis blancos que, además de atemporales y versátiles, se adaptan a diferentes estilos, desde el casual hasta el formal y combinan con vestidos, trajes sastre y jeans.
Lea: El fondo de armario perfecto: estas son las prendas básicas que debes tener
“Los tenis blancos han dejado de ser un recurso cómodo para convertirse en una pieza clave del armario contemporáneo. Ya no pertenecen solo al fin de semana ni al gimnasio: hoy entran en la ecuación de looks elegantes con una naturalidad que hace unos años parecía impensable", comenta la asesora de imagen Piluka de Echegaray.
Sin embargo, hay una delgada línea entre llevarlos con estilo o restar sofisticación sin que lo note. La experta nos recuerda las “reglas” para combinar los tenis blancos.
La primera “regla” —aunque no lo parezca— es casi invisible: deben estar impecables. Unos tenis blancos funcionan porque aportan limpieza visual, frescura y luz. “En cuanto pierden eso, arrastran todo el look hacia lo descuidado. Por eso, más que tendencia, es una cuestión de disciplina estética”, asegura la experta.
A partir de ahí, la clave está en el equilibrio. Los tenis blancos se elevan cuando contrastan, no cuando repiten, es decir, “funcionan especialmente bien con prendas que tienen estructura o cierta intención: un pantalón sastre fluido, un blazer bien cortado, una camisa masculina o incluso un vestido midi. Ese contraste entre lo pulido y lo relajado es lo que define el estilo actual. No es ir arreglada ni informal, es saber moverse entre ambos códigos”, explica la asesora de imagen.
¿Cómo combinarlos en el día a día?
En el día a día, según Piluka de Echegaray, una de las combinaciones más eficaces sigue siendo la de vaqueros rectos o ligeramente cropped con tenis blancos y una prenda superior con presencia, como un blazer o un buen jersey de punto fino. “Es sencillo, sí, pero precisamente ahí está su fuerza, en que no necesita nada más”.
También son especialmente favorecedores con faldas y vestidos. “Aquí muchas dudan, pero es uno de los gestos más elegantes si se hace bien. El largo midi es el mejor aliado, porque deja ver el tobillo y estiliza. Los tenis aportan ligereza, quitan rigidez y hacen que el conjunto respire”.
¿Cuándo se debe tener más cuidado?
En los looks excesivamente deportivos. El error más común es combinar tenis blancos con prendas demasiado informales sin ningún elemento que ordene el conjunto. “Sudaderas amplias, tejidos poco estructurados o pantalones sin forma pueden hacer que el resultado pierda intención. Los tenis no corrigen un look; lo acompañan", afirma.
Otro detalle importante es el diseño. “Cuanto más limpio y minimalista sean, más fácil será integrarlos en looks elegantes. Las suelas excesivamente gruesas, los logos grandes o los acabados muy técnicos limitan mucho su versatilidad", recomienda la experta.
Los tenis blancos aunque han ganado un papel importante en los armarios, no sustituyen el calzado elegante.
Además, “cuando se combinan con criterio, tienen algo muy valioso: hacen que todo parezca más fácil, más ligero y, al mismo tiempo, más actual”, agrega Piluka de Echegaray.
👗👠👒 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias sobre moda? Te invitamos a verlas en El Espectador.