El presunto narcotraficante Walid Makled, extraditado desde Colombia a Venezuela en mayo pasado que involucra en sus actividades a funcionarios venezolanos, mantuvo silencio por recomendación de sus abogados en la segunda jornada del juicio que afronta en Caracas.
"Le preguntaron si quería responder y él ha manifestado no querer hacerlo hasta tanto no esté suficientemente preparado y documentado; le hemos aconsejado declarar cuando se aglutine un número de pruebas suficiente", declaró a Efe su abogado defensor, Rafael Ojeda.
Makled "confía plenamente en nuestros conocimientos y en la estrategia que estamos desarrollando", pero dar detalles adicionales a que la defensa considera que los agentes interrogados "incurrieron en algunas contradicciones sería revelar la estrategia que tenemos pautada", se excusó el abogado.
Los cinco fiscales presentaron a tres agentes como testigos que también fueron interrogados por los dos profesionales de la defensa, quienes le arrancaron respuestas que evidenciaron "contradicciones que nos dejaron satisfechos", añadió Ojeda.
No obstante, lamentó que el juez Domingo Arteaga, quien dirigió la jornada , declarara "inadmisible" su petición de que fueran llamados a declarar, entre otros, Hassan El Aissami, a quien Ojeda identificó como primo del ministro del Interior, Tareck El Aissami.
Hassan El Aissami, que estuvo casado con una hermana de Makled, aseguró el abogado, "era socio" del acusado cuando se hizo "el negocio de la distribución de fertilizantes" de una empresa estatal.
"No nos explicamos" las razones del juez para haber negado la petición, alegando que "no era pertinente ni necesaria" las declaraciones de Hassan El Aissami y de otras personas, "situación que nos deja en minusvalía frente a este poderío, pero que vamos a hacer sino seguir adelante", manifestó Ojeda.
La inicial fase oral del juicio no concluirá antes de un año, calculó y confirmó que el próximo miércoles se celebrará una nueva jornada del proceso penal.
En la jornada inicial un empleado de Makled fue condenado a 11 años y 6 meses de prisión, una pena reducida a la petición inicial debido a que se declaró culpable de narcotráfico.
El boletín del Ministerio Público de ese día detalló que el sentenciado era el encargado de la hacienda de Makled y fue acusado de tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, asociación para delinquir y ocultamiento de arma de fuego.
Makled llegó a Venezuela el 9 de mayo del año pasado por decisión del Gobierno de Colombia, que optó por enviar a Caracas al también conocido como "el Turco" y no a Estados Unidos, donde también era reclamado.
La Fiscalía venezolana acusa a Makled de tráfico de drogas, legitimación de capitales, asociación para delinquir y los asesinatos de un periodista y un médico veterinario.
El presunto narcotraficante, detenido el 19 de agosto de 2010 en Cúcuta, fronteriza con Venezuela, asegura que hizo pagos de grandes cantidades de dinero a funcionarios, incluido "el alto Gobierno" y que ha trabajado de manera muy cercana con generales venezolanos, ministros, diputados y gobernadores.