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El Gobierno de Venezuela exigió a la país africano de Cabo Verde la liberación inmediata del colombiano Alex Saab, quien está detenido allí desde junio de 2020. Saab es solicitado en extradición por Estados Unidos, que lo acusa de lavar millonarias sumas de dinero al líder venezolano Nicolás Maduro, así como a su círculo cercano, a través de contratos de construcción y alimentación.
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En un comunicado, la Cancillería de Venezuela instó a Cabo Verde “a que proceda con la liberación inmediata del diplomático venezolano Alex Saab, quien se encuentra ilegalmente detenido (...) mientras espera el resultado de su audiencia de extradición”. El gobierno de Maduro y la defensa de Saab han centrado sus argumentos desde la detención en decir que el colombiano era un “enviado especial” que gozaba de estatus diplomático y que, en ese sentido, su captura fue ilegal.
Alex Saab nació en Colombia pero, semanas después de estar preso en la isla caboverdiana de Sal, mientras su avión hacía escala para recargar gasolina, el Gobierno de Maduro dio a conocer que tenía nacionalidad venezolana. Fue allí que comenzó la versión de que era un “enviado especial” de ese Gobierno y que estaba cumpliendo una misión diplomática en Irán cuando fue capturado.
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Posted by Cancillería Venezuela on Friday, March 5, 2021
Saab “es un diplomático plenamente documentado y con derecho a la protección del derecho internacional consuetudinario que rige los desplazamientos y la protección de diplomáticos y agentes políticos, razón por la cual Cabo Verde no podía ni debía interferir en la misión especial humanitaria que estaba llevando a cabo”, prosigue el comunicado de esta semana.
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A juicio del Gobierno chavista, la actitud de Cabo Verde en este caso es “atípica”, pues ha permitido que Alex Saab atraviese por “adversas condiciones de detención” durante casi 270 días en los que “le están privando de su salud y, de forma crítica, de la capacidad de prepararse significativamente para su defensa”. Y subraya: “Todo ello sin haber cometido ningún delito”.
La Administración de Maduro también dio a conocer, después de que se produjera el arresto, que el empresario colombiano es embajador de Venezuela y, por ello, gozaba de inmunidad diplomática. “El embajador Saab ha perdido cerca de 30 kilos desde el inicio de su detención ilegal y está perdiendo la capacidad de concentración, lo cual perjudica de manera substancial el tiempo que puede dedicar al estudio” de las acusaciones que pesan sobre él, añade la Cancillería venezolana.
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El comunicado de la Cancillería venezolana llega apenas semanas después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos, que es la entidad equiparable, pues se encarga de las relaciones internacionales, confirmara formalmente que para el país del norte Alex Saab no es un agente diplomático. En documentos revelados por la Associated Press, el departamento de Estado le confirmó a la fiscalía de Florida que Saab “nunca ha sido notificado al Departamento de Estado como miembro o representante de ninguna misión extranjera en los Estados Unidos, incluida la misión bilateral venezolana”.
Además, reza el documento, el Departamento de Estado, “no es consciente de una base por la que Alex Nain Saab Moran pudiera disfrutar de la inmunidad de la jurisdicción penal o civil”. Allí se centra la disputa que ha enfrentado desde mediados del año pasado a Caracas, Washington y el país africano. El Gobierno y una corte de Cabo Verde han aprobado la entrega a EE.UU. del supuesto testaferro, pero este ha apelado ante el Supremo Tribunal de Justicia de ese país africano.
La solicitud de extradición, cursada a través de Interpol por presunto blanqueo de dinero, se remonta a junio de 2019, cuando Saab, junto con su socio Álvaro Pulido, fueron incluidos en la Lista Clinton, señalados de ser testaferros del oficialismo en Venezuela. Para esa época, el Departamento de Justicia de EE. UU. hizo público el indictment (escrito de acusación) contra Saab y Pulido por ocho cargos relacionados con el lavado de activos por $350 millones producto de la corrupción en contratos de construcción y otros relacionados con la importación de alimentos, venta de petróleo y oro.
En Colombia, Saab también enfrenta un juicio por, presuntamente, lavar millones de dólares a través de una empresa fantasma llamada Shatex. Recientemente, Saab, que se ha declarado inocente y está siendo defendido por el exjuez español Baltasar Garzón, dio una entrevista a un medio caboverdiano y dijo que su detención domiciliaria era una “farsa” por la vigilancia a la que sigue siendo sometido.