En vivo
Implicados en caso MinTIC falsificaron tres garantías bancarias: Fiscalía
Inicia la judicialización del contratista Emilio Tapia, el representante legal de Centros Poblados, Luis Fernando Duque; y el agente de seguros Juan José Laverde. Los primeros en ser vinculados a un proceso penal por el contrato que pretendía llevar conectividad a las escuelas rurales.
Inicia la judicialización del contratista Emilio Tapia, el representante legal de Centros Poblados, Luis Fernando Duque; y el agente de seguros Juan José Laverde. Los primeros en ser vinculados a un proceso penal por el contrato que pretendía llevar conectividad a las escuelas rurales.
Minimizar
1 Aug 2021 - 8:08 p. m.

Jair Bolsonaro, otro populista que agita el fantasma de fraude electoral

Este domingo centenares de personas protestaron en Brasil en contra de un posible fraude en las elecciones presidenciales del próximo año. La estrategia Trump emulada al pie de la letra por su émulo tropical.

Redacción Mundo

Internacional

Jair Bolsonaro sabe que está en problemas. No sólo tiene en curso una acusación por la compra irregular de vacunas antiCovid-19 sino que su pésima gestión durante la pandemia, que convirtió a Brasil en uno de los países con más muertos (en junio superó los 550.000 fallecidos), le va a pasar factura.

Encuestas revelan que la mayoría de brasileños cuestionan su gestión, e incluso sus bases que hasta hace poco parecían firmes hoy lo rechazan. Es el caso de los evangélicos, uno de sus principales bastiones, que hoy ya dicen que “Bolsonaro no lleva el mensaje de Jesús”.

Le puede interesar: Bolsonaro, el Trump tropical

Bolsonaro, que aspira a la reelección el próximo año, teme aún más un resultado adverso con el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva fuera de prisión y quien, según las proyecciones, sería el más seguro rival del actual mandaatario.

Por eso no dudó en usar la estrategia Donald Trump. La semana pasada, Bolsonaro insistió en sus declaraciones sobre un posible fraude en las elecciones presidenciales del año próximo y dejó entrever que podrían ser canceladas a menos de que se efectúe una reforma al sistema de votación.

Le puede interesar: La tormenta latinoamericana

“O hacemos unas elecciones limpias en Brasil o no hacemos elecciones”, dijo el mandatario ante simpatizantes en la capital, Brasilia.

Protestas

Este domingo, miles de personas se manifestaron este domingo en apoyo al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y para protestar contra el sistema de votación electrónica vigente desde 1996.

En Río de Janeiro, alrededor de 3.000 personas marchaban por la playa de Copacabana, la mayoría sin tapabocas y vestidas de amarillo y verde, los colores de la bandera brasileña.

Le puede interesar: Así Bolsonaro respaldaba la versión de fraude electoral de Trump

“Lo que queremos es que los votos puedan ser recontados públicamente, que haya más transparencia, porque ya ha habido sospechas de fraude”, dijo a la AFP Ronaldo Calvalcante, un hombre de 46 años que se manifestaba en Río.

El presidente Bolsonaro, quien busca la reelección en 2022, no pide que se vuelva a las papeletas de votación, sino que se imprima un recibo después de cada voto en la urna electrónica, para que los votos puedan ser recontados físicamente.

Para los analistas, lo que el líder ultraderechista está haciendo es preparar el terreno para impugnar el resultado en caso de derrota, como lo hizo el expresidente estadounidense Donald Trump, de quien Bolsonaro es un ferviente admirador.

En Copacabana, la playa más turística de Rio, ondeaba una gran bandera brasileña con la inscripción “Patria Amada”, el lema oficial del gobierno de Bolsonaro, que fue izada en lo alto de una grúa.

El presidente Bolsonaro no participó directamente en la manifestación, que también reunió a varios miles de personas en Brasilia, pero pronunció un discurso por videoconferencia en el que reiteró sus críticas al actual sistema de votación.

El jueves, durante su Facebook Live semanal, el jefe de Estado habló durante más de dos horas sobre su convicción de que hubo fraude en las dos últimas elecciones presidenciales, afirmando que él debía haber ganado en la primera ronda en 2018.

Pero no presentó ninguna prueba de estos fraudes, mientras que el Tribunal Superior Electoral (TSE) asegura que el sistema actual es completamente transparente y nunca se ha visto empañado por irregularidades.

* Con información de AFP

Comparte: