“La única condición impuesta es que las aves no hayan sido alimentadas con subproductos derivados de rumiantes y que su carne no haya entrado en contacto con carne, productos o subproductos de rumiantes”, informó el ministerio.
Los términos del acuerdo sanitario entre los dos países fueron propuestos por las autoridades brasileñas y un modelo de certificado sanitario internacional fue publicado por el ministerio, según la información.
India es un mercado de gran potencial para la carne de aves, tomando en cuenta que la mayor parte de sus mil millones de habitantes practica la religión hinduista, que no permite el consumo de carne bovina, destacó el despacho oficial.
Otra parte considerable de la población es de religión musulmana, cuyos preceptos religiosos no aceptan la carne porcina.
La decisión de India también fue estimulada por recientes brotes de gripe aviar en ese país, que llevó en los últimos años al sacrificio de más de un millón de pollos, 150 mil en 2007.
Este acuerdo dará un fuerte impulso a las exportaciones agrícolas de Brasil para India, que ocupa el sexagésimo lugar entre los destinos de productos brasileños del campo, con 85,2 millones de dólares en los seis primeros meses del año.
De ese total, 49,5 millones de dólares fueron de soja y otros 14,6 millones correspondieron a cereales y harinas.
Brasil es uno de los principales productores y exportadores mundiales de carnes bovinas, porcinas y de pollo.