Según informó la agencia EFE, este es el cuarto de los aparatos espaciales desarrollados por ambos países. El satélite será transportado por un cohete chino lanzado desde la base espacial china de Taiyuan, en la provincia de Shanxi.
Una de las cámaras desarrolladas en Brasil y acopladas al satélite cuenta con una resolución de 20 metros, es decir, que desde una altura de 780 kilómetros puede enfocar hasta una locomotora en la mitad de la selva.
El satélite permitirá fotografiar, rastrear y registrar actividades agrícolas, deforestación, cambios en la vegetación, recursos hídricos y expansión urbana con una resolución muy superior a la de los anteriores aparatos.
Las imágenes también pueden ser usadas para vigilar incendios, minería ilegal y tala de bosques, así como para apoyar la búsqueda de recursos minerales.
“Si la legislación ambiental determina que una plantación tiene que estar a 50 metros de un río, por ejemplo, con esta nueva cámara es posible identificar si hay irregularidades”, aseguró José Carlos Epiphanio, uno de los coordinadores del programa.