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Una corte enjuiciará a 13 personas por supuesto sabotaje y terrorismo durante una rebelión policial en 2010 que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, denunció como un intento de golpe de Estado en su contra, informó el tribunal este sábado.
En su auto de llamamiento, el juez penal Raúl Martínez ordenó además el arresto de seis de los acusados que no han comparecido al proceso. Mientras ello ocurre, suspendió el inicio de la etapa de juicio para estas personas, según la resolución.
Los demás sindicados se encuentran en libertad condicional, de acuerdo con el juzgado, que dispuso el embargo de los bienes de todos los procesados, entre ellos activistas políticos de oposición.
Martínez dictó el llamado al acoger la acusación de la Fiscalía por sabotaje y terrorismo, delito castigado con penas de ocho a doce años de cárcel, a raíz del ingreso violento al canal del Estado en Quito durante la sublevación, en el que se causaron destrozos.
Esa irrupción se produjo luego de que el gobierno ordenara una cadena nacional de radio y televisión para informar sobre la revuelta, en la que Correa fue retenido durante varias horas en un hospital policial, según las Fuerzas Armadas, que lo rescataron.
La Fiscalía asegura que el objetivo de la incursión fue "producir alarma" aprovechando el reclamo salarial de los uniformados.
La insurrección policial dejó diez muertos, de los cuales cinco fallecieron en el rescate y el resto durante saqueos en el puerto de Guayaquil (suroeste), según el ministerio de Salud. Otras 274 personas resultaron heridas.
El pasado 16 de agosto un juez de primera instancia condenó a un año de cárcel a cuatro personas por la toma de un edificio público durante la rebelión, que Correa denunció como una intentona golpista fraguada por opositores y policías corruptos.