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28 Aug 2020 - 3:52 a. m.

¿Cuatro años más? Trump acepta la nominación con un discurso plagado de mentiras

Una gran multitud fue convocada para presenciar el discurso de Donald Trump en la Casa Blanca este jueves. “Nos centramos en la ciencia, los hechos y los datos”, comentó el mandatario sobre su manejo de la pandemia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó la nominación del Partido Republicano para un segundo mandato desde la Casa Blanca rodeado de una multitud de más de mil personas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó la nominación del Partido Republicano para un segundo mandato desde la Casa Blanca rodeado de una multitud de más de mil personas.
efe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó la nominación del Partido Republicano para un segundo mandato desde la Casa Blanca rodeado de una multitud de más de mil personas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó la nominación del Partido Republicano para un segundo mandato desde la Casa Blanca rodeado de una multitud de más de mil personas.
Foto: EFE - efe

En la última jornada de la Convención Nacional Republicana se vivieron escenas sacadas de un universo paralelo, ajeno completamente a la realidad de un país que hoy superaba las 180.000 muertes por COVID-19. A las afueras de la Casa Blanca, donde se esperaba el gran cierre del evento republicano, la campaña de Trump dispuso tapabocas para los asistentes, pero estos pasaron por alto la oferta.

Las máscaras faciales se quedaron sobre la mesa. El distanciamiento social no existió. El discurso del republicano ha causado un daño irreparable para la nación. Sin embargo, ahí estaban entre 1.000 y 1.500 personas esta noche, esperando que Trump aceptara oficialmente la nominación de un desconocido Partido Republicano para gobernar Estados Unidos por cuatro años más.

Pero también hubo movimiento por parte de los opositores del presidente. Cientos de manifestantes contra el racismo se reunieron frente a la Casa Blanca en Washington para exigir la salida de Trump, poco antes de que este saliera a pronunciar su discurso.

“Tenemos que sacar a Trump, tenemos que destruir el sistema completo. Necesitamos una revolución”, declaró Keherra Wedderburn, de 18 años, al ritmo de los tambores y cantos de “Trump/Pence fuera ahora”.

La elección de la Casa Blanca para esta ceremonia fue muy criticada, pues representó una ruptura con toda la tradición política en el país. Hasta ahora, el presidente que aspiraba a un segundo periodo respetaba las líneas que separaban sus funciones de su campaña presidencial. También hay leyes que prohíben que limita la actividad política en la Casa Blanca. Pero Trump, como lo ha hecho durante todo su gobierno, optó por saltarse las reglas y la tradición.

La noche comenzó con el discurso del líder de mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, quien les recordó a los votantes que las presidenciales no son las únicas elecciones en noviembre. Hay varias carreras por el Senado en todo el país, y existe la posibilidad de que los republicanos pierdan la mayoría en la Cámara Alta.

Pero McConnell también se tomó su tiempo para insistir en algo que los republicanos trabajaron durante los cuatro días de su convención: las amenazas sobre un estado “socialista”. El líder de la mayoría republicana del Senado precisó que si los demócratas llegan al poder estos controlarán a la ciudadanía y limitarán la libertad incluso de “cuántas hamburguesas pueden comer”.

Su referencia a las hamburguesas parecía ser una alusión al objetivo de los demócratas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, particularmente las procedentes del ganado. Es, sin duda, un discurso populista, lleno de mentiras, que buscaba aterrorizar a los electores con políticas sacadas de contexto y exageraciones sobre las posiciones de los demócratas.

Después de las palabras de McConell hubo un video sobre el “apoyo” de Trump al deporte en Estados Unidos. Esta fue una elección algo desacertada. Las ligas deportivas a nivel nacional se encuentran boicoteando los campeonatos de basquetbol, fútbol, béisbol, tenis e incluso hockey, en protesta por los casos de brutalidad policial contra los afroamericanos registrados en los últimos tres meses. Sus manifestaciones no han pasado desapercibidas. Y aunque el presidente busque ignorar los reclamos de los atletas, las quejas de estos nunca han sido más sonoras en la historia del país.

Finalmente, la hija predilecta del magnate, Ivanka Trump, fue la encargada de introducir al mandatario republicano ante la multitud como “el presidente del pueblo”. Donald Trump tomó la palabra mientras a las afueras de la residencia presidencial decenas de personas protestaban en su contra.

Estas fueron los momentos más destacados de su discurso que, al igual que el de los otros oradores de la Convención Republicana, estuvo plagado de mentiras:

Trump inició su discurso hablando sobre el huracán Laura, y cómo estaba con las personas que ha habían sufrido por este en Louisiana y Texas. También le agradeció el apoyo brindado a su familia, en especial a Ivanka, su hija, y al vicepresidente Mike Pence. También se pronunció sobre la muerte de su hermano, Robert Trump.

“Sé que mi hermano Robert nos mira desde el cielo y está orgulloso del trabajo que todos están haciendo”.

“Estados Unidos es una antorcha que ilumina a todo el mundo”, dijo Trump, hablando sobre la política exterior del país.

“Esta es la elección más importante en la historia de nuestro país… esta elección será entre nuestro ‘sueño americano’ y el socialismo”, señaló el presidente. Esto es falso. El candidato demócrata, Joe Biden, se ha distanciado de las posiciones de la izquierda progresista de su partido. Es, de hecho, la elección más moderada que tenían los demócratas.

“Biden es un destructor de trabajos estadounidenses”.

“Me suplicaron que dejara que China se robara nuestros trabajos, pero mantuve mi promesa con la gente”, señaló Trump.

“Hemos puesto más de 300 jueces federales incluyendo dos jueces de la Corte Suprema”, recordó el mandatario. Esto es cierto. Sin embargo, sus elecciones han estado rodeado de polémicas. La nominación de Brett Kavanaugh a la Corte Suprema, quien fue acusado de acoso sexual, es una de las polémicas más recordadas de esta administración.

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“Antes de que el ‘virus chino’ apareciera logramos niveles históricos de trabajo para todos”, señaló Trump. Esto es exagerado. Si bien Trump ha tratado de presentar su economía como la más grande de la historia del país, pero la mayoría de indicadores son muy similares a los de la administración de Barack Obama, la cual recibió al país en recesión. Trump, en cambio, tomó los cosechó los logros que venían del gobierno anterior.

“He hecho más por los afroamericanos que cualquier presidente desde Lincoln”, señaló Trump. Esto está completamente salido de tono. No solo es falso, porque hay muchos de sus antecesores que han hecho cosas más importantes por la comunidad afro que él, como Lyndon B. Johnson, quien firmó la ley de derechos civiles a mediados de la década de 1960. El comentario de Trump también es inapropiado, pues llega justo en medio de graves protestas en las calles por el racismo en el país y en la misma semana de un nuevo episodio de brutalidad policial contra un afroamericano desarmado.

“Eliminamos al mayor terrorista del mundo, Qasem Soleimaní”, recalcó Trump. Bueno, es verdad que el general iraní Qasem Soleimaní murió durante una operación que autorizó el presidente. Sin embargo, esta por poco lleva al país al borde de una nueva guerra a principios de 2020.

“Si hubiéramos escuchado a Biden millones habrían muerto”, señaló el presidente. Esta es una falacia. De hecho, las políticas de Trump pusieron en riesgo a millones de ciudadanos. Hizo de la ayuda humanitaria una herramienta de chantaje político para someter a sus adversarios. Siempre puso la economía por encima de la salud con miras a sus intenciones electorales.

“Nos centramos en la ciencia, los hechos y los datos”, apuntó. No, no la hecho. Trump le ha declarado una guerra a la ciencia, no solo durante la pandemia, sino en su gobierno en general. Pero concentrándonos en la pandemia, el presidente ha rechazado las medidas dictadas por los expertos para reducir el contagio de casos, como las cuarentenas o el uso de tapabocas y el distanciamiento social, como se vio esta misma noche.

“Joe Biden dice que es un aliado de la luz, pero su agenda nos dejará a todos en la oscuridad”.

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