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Deportar migrantes en Colombia no es tan fácil como pretende el presidente De la Espriella

La promesa de deportar a los migrantes irregulares plantea un reto mucho más complejo que el discurso de “colombianos primero”: cada caso requiere un procedimiento individual y garantías legales, mientras Colombia tendría que enfrentar enormes desafíos de capacidad, logística y coordinación con Venezuela.

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Hugo Santiago Caro
25 de agosto de 2026 - 11:00 p. m.
Yoamni Navarro (C), de 20 años, carga a un bebé en su casa en el asentamiento humano La Fortaleza, cerca de Cúcuta.
Yoamni Navarro (C), de 20 años, carga a un bebé en su casa en el asentamiento humano La Fortaleza, cerca de Cúcuta.
Foto: AFP - SCHNEYDER MENDOZA

Con su anuncio de “colombianos primero”, el presidente Abelardo de la Espriella comienza a transformar más de una década de política migratoria en Colombia, marcada por su condición de país receptor y por un historial de regularización de esta población que se remonta, al menos, a los gobiernos de Juan Manuel Santos, Iván Duque y Gustavo Petro. El presidente ordenó la deportación de migrantes irregulares al pedir a las autoridades migratorias del país “localizar a los inmigrantes ilegales”. Conviene empezar esta discusión bajo una premisa...

Hugo Santiago Caro

Por Hugo Santiago Caro

Periodista de la sección Mundo de El Espectador. Actualmente cubre temas internacionales, con especial atención a derechos humanos, migración y política exterior.@HugoCaroJhcaro@elespectador.com
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