El detenido, identificado como Roberto Benedito D.S, llegó a Madrid en un vuelo procedente de Sao Paulo. Esta no es la primera vez que el Grupo de Estupefacientes de la Policía española con base en el aeropuerto de Madrid-Barajas detiene a un pasajero con la droga oculta mediante un sistema similar.
Sillas de ruedas, muletas, ordenadores, cosméticos, botellas de licor, pantalones de ciclista, asa de maletas o bolsas de agua caliente son algunos de los objetos en los que “correos” y traficantes intentan introducir la droga en España por el citado aeropuerto.
Se estima que cada kilo de cocaína se convierte en el mercado en unas 10 mil dosis, y que cada dosis de un gramo es vendida en la calle por unos 60 euros (unos 94 dólares).