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Dilma Rousseff afronta la crisis

La designación de Gleisi Hoffmann como jefe de Gabinete del gobierno de Brasil genera dudas en el gobernante Partido de los Trabajadores. La decisión de la mandataria contradice lo recomendado por el expresidente Lula.

Redacción Internacional

09 de junio de 2011 - 05:00 p. m.
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“Si Dilma la eligió, está bien”. La respuesta no parecía dar muchas razones, pero eso fue lo que dijo el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva frente a la designación de la senadora Gleisi Hoffmann como nueva jefe del Gabinete del gobierno. Pocos la conocen, muchos hoy la critican y escasean las certezas sobre si se encuentra a la altura para asumir los retos que ahora caen sobre sus hombros.

No fue un secreto que en una reunión del Partido de los Trabajadores, Lula recomendó a la presidenta del país, Dilma Rousseff, mantener a Antonio Palocci en el cargo a pesar de que estuviera sufriendo el acoso de los opositores. Palocci fue el ministro de Hacienda de Lula y también jefe de la campaña que llevaría a Rousseff al poder, pero ahora la Procuraduría General investiga cómo fue que logró multiplicar 20 veces su patrimonio en los últimos cuatro años. Las razones de Lula no estaban de más para extender su pedido: Palocci había sido el arquitecto del llamado “milagro” económico de Brasil, del crecimiento del 7,5% del PIB en 2010, de la reducción de la inflación y el desempleo del país hasta el 4,6 y el 7%, respectivamente.

Palocci fue una estrella del gobierno Lula. Entre otras cosas, porque su relación con los empresarios fue óptima, tanto que como parte de la alianza política que desembocó en la presidencia de Rousseff, su presencia infaltable en el nuevo equipo de gobierno era el antídoto para la desconfianza de los grandes capitales, que veían una amenaza en el pasado de izquierda radical de la hoy mandataria.

No obstante, Dilma Rousseff tomó su decisión y mientras Palocci organiza su defensa, Gleisi Hoffmann, recién posesionada como senadora sin experiencia previa en política, asume sus labores en un gobierno en crisis política a tan sólo seis meses de haber comenzado su gestión. Al Partido de los Trabajadores —el de Lula y el de Rousseff— y a su coalición de gobierno, por lo que se refleja en la prensa brasileña, parece preocuparle que Hoffmann no tenga el perfil necesario para la situación, menos cuando se especulaba que quien reemplazaría a Palocci sería otro exministro del gobierno Lula.

“Rousseff no tiene un operador político para mantener unida la coalición y protegerla del hambre de poder de los aliados”, aseguró en una entrevista con la agencia Reuters el analista político José Luciano Dias. Para seguir aumentando las preocupaciones en el gobierno, la prensa de Brasil habla de la inminente salida de Luíz Sérgio de la Secretaría de Relaciones Institucionales. Aparentemente, su trabajo no está dando frutos entre la colación en el Congreso, donde, hasta ahora, iniciativas como el Código Forestal propuesto por el gobierno no han podido ser aprobadas sin sufrir modificaciones de la oposición.

Por Redacción Internacional

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