El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Diplomacia económica de Colombia en el mundo: la oportunidades por aprovechar

Colombia tiene pendiente la tarea de modernizar su servicio exterior para que embajadas y consulados contribuyan activamente al desarrollo económico del país. Esto, mediante una mayor coordinación institucional y formación especializada.

Diego Cardona C.*

26 de junio de 2026 - 04:00 p. m.
Según el autor, "es justo reconocer que Procolombia tiene un problema estructural que requiere su reestructuración".
Foto: Cortesía ProColombia
PUBLICIDAD

En la gestión de los países hacia el exterior se solía decir que existía una “alta” y una “baja” política. La primera abarcaba los temas de seguridad, los acuerdos políticos y las fronteras; la segunda se refería a los asuntos económicos y de cooperación, incluyendo la cultural. También se afirmaba que los diplomáticos tenían obligaciones orientadas exclusivamente a representar los intereses del Estado, mientras que los intereses de los ciudadanos eran secundarios y formaban parte de esa “baja política”.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Esa visión del pasado, ha venido cambiando al punto que hoy en día, en los países más desarrollados del mundo, se considera que, si bien los diplomáticos se siguen ocupando de las relaciones políticas, también tienen roles por cumplir en temas económicos, de ciencia y tecnología, de promoción de inversiones e intercambios empresariales, así como de protección a sus ciudadanos.

Colombia tiene en la actualidad unas 70 embajadas y aproximadamente 110 consulados en el exterior, distribuidos en los cinco continentes. Este es un recurso humano inmenso que puede ser aprovechado para incorporar temas de promoción económica en el mundo. El Ministerio de Comercio desarrolla algunas iniciativas de interés que pueden fortalecer no solo la parte comercial, sino también la referida a la promoción industrial y del turismo. Pero es justo reconocer que Procolombia tiene un problema estructural que requiere su reestructuración.

En efecto, debido a recursos limitados, sus funcionarios son pagados, en parte, por los porcentajes de ventas que logren promover en el exterior. Ese mecanismo es mejor que nada, pero tiene un problema implícito: los funcionarios de Procolombia tienen incentivos para actuar preferencialmente en los países con los cuales ya existen amplios mercados en perspectiva. Por el contrario, los países intermedios, o aquellos en los cuales podrían crearse condiciones para cosechar resultados a futuro, no parecen interesarles porque la relación costo-oportunidad para el funcionario es menor.

Ampliar Procolombia per se podría ser una solución. La otra, mucho más inteligente, es crear suficientes sinergias entre los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Comercio, para que pueda utilizarse la gigantesca red de funcionarios de Relaciones Exteriores también con propósitos económicos. Esto parte de las siguientes bases:

Evaluación y actualización del personal: ante todo, no se trata de hacer una barrida de funcionarios diplomáticos y consulares colombianos en el exterior. Como suele suceder con el resto de la administración pública, hay funcionarios buenos y malos, algunos diligentes y otros que parasitan del erario público. Es cierto que puede haber dinosaurios que se niegan a cambiar o actualizarse, pero son prescindibles. Lo fundamental sería emprender ante todo, una labor didáctica con un programa permanente, mediante procesos de actualización (y formación) de esos funcionarios en temas de seguridad, economía y promoción, ciencia y tecnología, estrategias y técnicas de negociación, así como en mecanismos de intercambio de buenas prácticas. El resultado, después de unos meses, podría ser medido no solo por los logros, sino también por las mejoras en la gestión.

El modelo japonés y el mexicano: Un asunto de la mayor importancia son las redes que permitan aprovechar de manera continua y permanente estas experiencias. Algo así ocurre en el sistema japonés: en cada embajada y en muchos consulados, existen funcionarios dedicados a temas económicos (análisis económico del exterior, procesos industriales y transferencia de tecnología, entre otros) que luego alimentan al Grupo Keidanren, la asociación empresarial de mayor importancia en ese país.

Otro ejemplo es el sistema consular mexicano (México es el segundo país con más migrantes en el exterior, con unos 11 millones de ciudadanos, el doble de Colombia). Cada consulado tiene obligaciones notariales —las tradicionales del pasado— y de atención al ciudadano, pero también tienen labores de promoción de México y sus productos en el exterior, tal como sucede con las embajadas.

No ad for you

La importancia de la formación integral obligatoria y de relacionamiento con el sector privado: Parte integral de la formación de los funcionarios diplomáticos y consulares —no solo los de carrera, sino todos los demás— deben ser los temas económicos (incluyendo los comerciales), los de ciencia y tecnología, y los de negociación.

Para que el sistema funcione, se requiere un estrecho relacionamiento con el sector privado colombiano y con el del país de destino, así como con los medios de análisis y comunicación. También es necesario un sistema de mecanismos de alerta de oportunidades al servicio de las autoridades nacionales, departamentales y locales, coordinado con el sector privado (vía cámaras de comercio, por ejemplo), con las pequeñas y medianas empresas, e incluso con sectores académicos.

No ad for you

Esto implicaría un proceso didáctico, actualización permanente y una evaluación que, para que sea justa, debe combinar el énfasis en resultados con la evaluación por gestión (ya que esta a veces no fructifica en el corto plazo)

Finalmente, está el tema de la transversalidad económica y el de las regiones: lo económico debe ser un eje transversal en todos los viceministerios de Relaciones Exteriores, y las sinergias con otros ministerios deben estar a la orden del día. Pero, ojo, no se trata solo de crear un grupo de vendedores con una visión restringida al comercio. Estamos hablando de macroeconomía, de industrias, inversiones, ciencia y tecnología, seguridad, temas ambientales, minería y asuntos cruciales para las regiones colombianas, así como de relaciones con países intermedios. Para ello, un enlace de la Cancillería con cada gran región de Colombia aparece como una necesidad complementaria.

No ad for you

Las posibilidades de utilización de los recursos humanos de la Cancillería, para los propósitos de desarrollo de un país del siglo XXI, son enormes. Pero ello implica formación, actualización permanente en temas relevantes, mecanismos de flujos de información, sinergias con otros ministerios y evaluación periódica y rigurosa. Ello mejoraría de manera notable el servicio exterior del país e incrementaría su aceptación y respeto por parte de sectores amplios de la población. Sería, además, un legado muy representativo de una administración.

* Ph. D., exviceministro de Relaciones Exteriores

dcardonc@gmail.com

👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.

No ad for you

El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.

Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!

No ad for you

📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com

Por Diego Cardona C.*

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.