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El Gobierno de Ecuador alista un plan de “impuesto ambiental” a vehículos de lujo, cigarrillos, licores y envases de plástico, anunció el presidente del país, Rafael Correa.
Con la aplicación de los también llamados “impuestos verdes” se pretende recaudar unos 400 millones de dólares al año, lo que permitirá financiar programas de salud y ambientales, indicó el mandatario en su habitual programa de radio y televisión de los sábados, emitido desde Santa Cruz, en las Islas Galápagos.
Aclaró que se aplicará un “impuesto ambiental progresivo” a los automóviles que produzcan mayor contaminación, que se ubican también en la cima de los vehículos de mayor precio en el mercado local.
Correa explicó que el 2% del total de vehículos, cuyos motores son los de mayor tamaño y consumo de carburantes, representan el 68% de la recaudación en este sector.
Con la reforma impositiva a los vehículos caros y contaminantes se prevé recaudar unos 120 millones de dólares al año, añadió. Asimismo, dijo que se prepara una modificación a la aplicación de los impuestos al Valor Añadido (IVA) y el de Consumos Especiales (ICE) para los autos “híbridos de lujo”.
El “impuesto verde” también se aplicará a los envases plásticos, para promover su reciclaje y desalentar el alto uso en el comercio, considerado uno de los factores de alta contaminación en el país.
Además, la medida se aplicará al consumo de cigarrillos y licores, también para desalentar el consumo y cuya recaudación nutrirá también presupuestos de salud pública y saneamiento ambiental.
Subsidio de electricidad
Por otra parte, el presidente ecuatoriano también anunció que eliminará el subsidio del consumo de electricidad al 2,4 por ciento de la población que se sitúa en el sector más pudiente del país.El mandatario precisó que la denominada clase alta consume el 18 por ciento de la energía subsidiada, lo que representa unos 60 millones de dólares al año.
La medida se aplicará desde julio próximo a los hogares que consuman al mes más de 500 kilovatios de energía por hora, precisó al señalar que una familia de medianos a altos ingresos consume hasta 400 kilovatios.
Por ello, remarcó que la eliminación del subsidio sólo afectará al sector más pudiente de la sociedad, que deberá pagar el valor real de la energía.
Además, dijo que hay familias que reportan al mes hasta 18.000 kilovatios de consumo por hora.
“Estas son las fuentes de inequidad en América Latina”, porque los beneficios de la provisión de los recursos sociales “no van a los más pobres sino a los más ricos”. “Los subsidios más caros en el país van a los ricos”, añadió Correa.
De su lado, el ministro de Electricidad, Esteban Albornoz, precisó que existen más de 3,3 millones de personas registradas como consumidores de electricidad en sus viviendas, pero señaló que sólo 78.000 consumen al mes sobre los 500 kilovatios cada hora.
Esa es una cantidad alta de energía dijo el ministro y resaltó que en muchos casos las familias acaudaladas “desperdician” la electricidad en el calentamiento de piscinas o en la iluminación de canchas deportivas privadas.
Albornoz precisó que el resto de los clientes del sistema nacional de energía, es decir el 97,5 %, no serán afectados por la eliminación del subsidio.
Con el ahorro que se pretende obtener con la medida se podría financiar la construcción anual de centrales hidroeléctricas de unos 40 megavatios de potencia, añadió el ministro, y apostilló que la medida busca que, “quien más consume y no consume con responsabilidad, más paga”.