“Ante el constante peligro de la ciudadanía por la presencia de la delincuencia y en acción de mayor presencia policial, el alto mando institucional de la Policía, declara la emergencia operativa a nivel nacional”, dijo su comandante, Jaime Hurtado, en una rueda de prensa.
La declaración de emergencia permitirá “la movilización inmediata de todos los servicios y unidades policiales en las veinticuatro provincias del país” y “facilitará” el desarrollo de operativos simultáneos, agregó Hurtado.
Así mismo, dijo que se implementará el “Programa de Ciudades Seguras”, para lo cual 1.596 unidades de la “Policía comunitaria” desarrollarán operaciones de prevención y reacción ante posibles hechos delictivos.
La situación de emergencia tiene como consecuencias un mayor control de armas y de documentos de personas, así como un mayor despliegue de patrullas motorizadas durante el día y la noche, y un incremento de operativos para verificar la legalidad de la propiedad de vehículos.
La Policía también pondrá en funcionamiento nuevas líneas telefónicas para que la ciudadanía pueda realizar denuncias o pueda solicitar ayuda si se producen delitos.
Por su parte, Juan Sebastián Roldán, subsecretario del Ministerio de Gobierno (Interior), dijo que la Policía tomó la decisión de liberar a cientos de policías que estaban en tareas administrativas para que salgan a las calles y trabajen en labores de inteligencia contra la delincuencia.
La disposición de emergencia de la Policía obedece al incremento de denuncias de un aumento de la delincuencia, especialmente en Quito y la ciudad portuaria de Guayaquil, las más pobladas del país.