Ecuador es un país de paz, pero está preparado para defender su soberanía ante cualquier agresión, dijo este domingo el presidente Rafael Correa, reiterando su advertencia tras el bombardeo colombiano contra una base guerrillera en territorio ecuatoriano en 2008.
"Somos amantes de la paz y de la dulce fatiga del trabajo. Los ecuatorianos no queremos ni hemos agredido a nadie, pero sabemos y sabremos defender nuestra integridad territorial contra cualquiera que intente pisotearla", señaló Correa durante un acto con motivo del aniversario de fundación de Guayaquil.
"Estamos recuperando independencia en nuestro territorio. Como siempre debe suceder, no tenemos que renunciar ante nadie a nuestra soberanía", agregó el mandatario, según declaraciones reproducidas por la agencia pública Andes.
Aunque no aludió directamente al ataque del primero de marzo de 2008, Correa ha sido reiterativo en advertir al gobierno colombiano que considerará causa de guerra una nueva incursión como aquella en que murieron 25 subversivos, incluido el número dos de la guerrilla de las Farc, Raúl Reyes.
A raíz de ese bombardeo en la zona fronteriza de Angostura, Ecuador rompió relaciones con Colombia, aunque estas fueron restablecidas en noviembre pasado a nivel de encargados de negocios, y está marcha un proceso para normalizarlas plenamente.
El sábado, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, aseguró que la operación contra Reyes fue lanzada por "estado de necesidad" y que su muerte debilitó de forma importante al grupo subversivo.
"Hicimos esa operación por estado de necesidad, para enfrentar a un terrorista que asesinaba a nuestros compatriotas. Nunca para ofender al gran pueblo hermano ecuatoriano, por eso le hemos pedido perdón a Ecuador (...) el ideal no es hacer esos operativos, sino la cooperación, de acuerdo con el derecho internacional, para combatir a los terroristas", dijo.