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Ecuador ratifica decisión de esclarecer desaparición de hijos de colombianos

El presidente Rafael Correa insistió en su decisión de aclarar los términos de la desaparición de dos hijos de un matrimonio colombiano a manos de agentes de la Policía hace 24 años.

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AFP – QUITO
07 de enero de 2012 - 05:48 p. m.
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El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ratificó el sábado su decisión de esclarecer la desaparición de dos hijos de un matrimonio colombiano a manos de agentes de la Policía, caso que cumplirá 24 años este domingo y que fuera indagado por una comisión internacional.

El mandatario se dirigió al colombiano Pedro Restrepo durante su informe semanal de labores para "ratificarle que este gobierno seguirá haciendo todo lo necesario para que se esclarezca este crimen de Estado".

"Y que se esclarezca significa encontrar o al menos saber dónde reposan los cuerpos de esos dos niños adolescentes criminalmente muertos en manos de quienes debían protegerlos", añadió.

Correa expresó "nuestro compromiso de seguir investigando y, Dios mediante, esclarecer este crimen que enluta y avergüenza a toda nuestra nación".

Apuntó que "mañana (domingo) se cumple un aniversario triste, trágico, vergonzoso para el país".

En diciembre, la Fiscalía localizó tres osamentas completas en un cementerio de Quito dentro de una investigación para tratar de identificar los restos de los hermanos Santiago y Andrés Restrepo, de 17 y 14 años, respectivamente, quienes fueron desaparecidos por policías nacionales que los torturaron y mataron, según estableció una comisión internacional hace dos décadas.

En octubre, el gobierno creó un grupo especial que retomó el caso, para el que también ofrece una recompensa de 200.000 dólares por información para aclarar el hecho totalmente.

Los hijos de Restrepo, un empresario colombiano radicado en Ecuador desde 1970, desaparecieron el 8 de enero de 1988 a manos de policías. La versión que prevalece hasta ahora es que los cuerpos fueron arrojados a la laguna de Yambo, al sur de la capital, aunque luego se conoció de la posibilidad de que estarían en una fosa común de un cementerio quiteño.

En 1998, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabilizó del crimen al Estado ecuatoriano, que pagó una indemnización de dos millones de dólares y se comprometió a buscar los restos.

La justicia ecuatoriana condenó en 1995 a siete policías a penas de entre cuatro y 16 años de prisión.

 

Por AFP – QUITO

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