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Durante un encuentro entre los cancilleres de Colombia y Ecuador, que servirá de antesala para el que Lenin Moreno e Iván Duque tendrán mañana, se tocaron temas sensibles entre ambos países. Uno de ellos fue el de la frontera de Colombia con Ecuador, por donde salen cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos y que además está amenazada por la delincuencia transnacional dedicada al narcotráfico, según señaló Carlos Holmes Trujillo.
Las "amenazas provienen de la delincuencia organizada transnacional, dedicada entre otros al delito del narcotráfico, crimen que no conoce límites y que cuenta con unos inmensos recursos que le permite operar a amplia escala", dijo el funcionario.
Ecuador "aspira a que los problemas de seguridad en la frontera norte con Colombia sean solucionados", manifestó a su vez el ministro ecuatoriano, José Valencia, en una declaración conjunta la víspera de que los mandatarios de ambas naciones encabecen una reunión anual de gabinetes en Quito para examinar la seguridad en la frontera común.
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El ministro de exteriores colombiano sostuvo que la relación bilateral es sólida, fraternal y comprometida con el bienestar, la equidad y el desarrollo de las poblaciones.
Junto a sus ministros, los presidentes de Colombia, Iván Duque, y de Ecuador, Lenín Moreno, examinarán la seguridad en la frontera, donde disidentes de las colombianas FARC desataron en enero pasado una ofensiva contra la fuerza pública ecuatoriana.
Walther Arizala, mejor conocido como "Guacho", lidera una facción de la exguerrilla que es acusada por el Ejército colombiano de operar como brazo armado del cártel mexicano de Sinaloa. Sus ataques suman una decena de muertos, entre militares y civiles, y unos 40 heridos.
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A Guacho se le responsabiliza de secuestrar y asesinar en cautiverio a un periodista, un fotógrafo y un chofer del diario El Comercio de Quito, y a una pareja ecuatoriana. Colombia y Ecuador lanzaron una feroz cacería contra Guacho, cuyo frente se disputa el Pacífico colombiano, punto de salida de cargamentos de cocaína a Estados Unidos, con otros grupos narcotraficantes y disidentes de las FARC.
Sin un mando unificado, los disidentes de las FARC, que se estiman en unos 1.200 combatientes, se dedican principalmente al tráfico de droga y la minería ilegal.
El séptimo gabinete binacional tratará también temas de infraestructura y conectividad, ambientales, sociales, culturales, económicos y comerciales, según la cancillería ecuatoriana. La cita concluirá el martes con una declaración conjunta de los mandatarios en el Palacio de Carondelet, sede del gobierno ecuatoriano en Quito.