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Después de que Nicolás Maduro anunciara la expulsión de tres diplomáticos de Estados Unidos de Venezuela, la respuesta por parte de Washington no se hizo esperar. El gobierno norteamericano respondió de la misma forma expulsando de su país a tres agregados, esta vez venezolanos.
Este martes el canciller venezolano, Elías Jaua, ratificó que la encargada de negocios en EE.UU en Venezuela, Kelly Keirderling, el vicecónsul, Dave Moo y la encargada de política, Elizabeth Hoffman, tenían 48 horas para abandonar el país; argumentando que los diplomáticos lideraban una campaña de conspiración.
Jaua anunció públicamente que John Kerry tenía a su disposición las pruebas que comprobarían la supuesta conspiración que llevaban a cabo los estadounidenses, afirmando tener documentación y fotografías. "El informe está a la orden del secretario Kerry, si él quiere saber qué es lo que hacen sus funcionarios aquí, si es que no lo sabe, aquí está toda la información con fotos, con los testimonios, con los carros con las reuniones grabadas, fotografiadas, de la actuación absolutamente ilegal de los funcionarios", apuntó Jaua.
El ministro acusó a los funcionarios de Estados Unidos de reunirse con sectores de la oposición como el gobernador del estado Amazonas, el opositor Liborio Guarulla, a quien tildó de "uno de los elementos fundamentales de la conspiración" así como con opositores en otras zonas del país.
Kelly Keirderling, por su parte, rechazó cualquier acusación del gobierno venezolano y aclaró que las operaciones consulares continuarían con total normalidad. "Todas las acusaciones de sabotaje, de conspiración, de que nosotros vamos a acabar con el mundo todas son falsas", indicó Keiderling.
Mientras tanto un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. citado por la cadena CNN indicó que era “lamentable que el Gobierno venezolano haya decidido de nuevo expulsar a diplomáticos basándose en alegaciones sin fundamento, lo que requiere una acción recíproca. Es contraproducente para los intereses de ambos países y no es una forma seria de conducir la política exterior de un país".
Los funcionarios venezolanos que deberán abandonar Estados Unidos son Calixto Ortega, el encargado de negocios, la segunda secretaria de la Embajada venezolana en Washington, Mónica Alejandra Sánchez Morales, y la cónsul venezolana en Houston, Marisol Gutiérrez de Almeida.