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El Ángel negro, como lo bautizó la prensa austral, ha pagado hasta el momento 36 años de cadena perpetua por 11 homicidios, 17 robos, dos secuestros y una violación. Su defensa argumentó ante la Cámara Penal de San Isidro que Robledo Puch merecía la libertad condicional por “agotamiento de pena”, figura a la que ya había recurrido en mayo del año pasado sin obtener resultado alguno.
Según la decisión del tribunal, el condenado no merece la excarcelación porque en su tiempo de condena jamás ha mostrado interés alguno por estudiar y trabajar. El fallo también ordena al reo someterse a un tratamiento psicológico, luego de que en 2001 le fueran dictaminados “brotes psicológicos, personalidad perversa y agresividad contenida”.
Las autoridades argentinas capturaron a Robledo Puch en 1972, luego de que asaltara una ferretería, asesinara al vigilante y, tras una discusión, disparara contra su cómplice. Entonces, el capturado de 20 años era conocido también como La Bestia humana y El muñeco maldito.
Una de sus frases célebres la pronunció ante el tribunal de San Isidro en 1980, luego de que el juez leyera su condena. “Esto fue un circo romano. Algún día voy a salir y los mataré a todos”, dijo.
El condenado, actualmente de 57 años, se había fugado de la cárcel de Sierra Chica, en Buenos Aires, en 1980, pero la Policía lo recapturó tres días después.