Brasil registró este martes un récord de 2.841 fallecidos por coronavirus en un día, confirmando los peores augurios sobre una pandemia fuera de control, en momentos en que el ministro de Salud designado por el presidente Jair Bolsonaro inicia su gestión. Se refleja así la mala gestión de un gobierno que a todas luces no supo tomar las medidas en el momento correcto.
Puede leer: Jair Bolsonaro nombra a un cuarto ministro de Salud, en pleno caos por la pandemia
De acuerdo con los últimos reportes de este miércoles 17 de marzo, el país sudamericano suma más 282.400 muertes por COVID-19, una cifra superada solo por Estados Unidos. Y el promedio de los últimos siete días es de 1.965 óbitos diarios, casi el triple de los 703 de inicios de año, según los datos del ministerio de Salud del martes.
En cuanto a los contagios, el ministerio también reportó 83.926 contagios el martes, la segunda cifra más alta desde el inicio de la pandemia en febrero de 2020, para un acumulado de 11.603.535.
El récord de muertes supera en más de 500 el anterior, de 2.286, registrado el 10 de marzo. El feroz repunte de la pandemia en Brasil podría dejar pronto unos 3.000 muertos diarios y elevar el balance hasta 500.000 o 600.000 antes de la generalización de las vacunas, según expertos.
Puede leer: Crisis en Brasil: cuatro ministros de Salud en plena pandemia
El cardiólogo Marcelo Queiroga, designado el lunes por Bolsonaro para asumir como ministro de Salud (el cuarto desde el inicio de la pandemia), llamó este martes a la “unión” para enfrentar al coronavirus. “Es una agenda muy grande [la del ministerio], que va a necesitar la unión de la nación”, dijo Queiroga a periodistas tras reunirse en Brasilia con el ministro saliente, el general Eduardo Pazuello.
También destacó la importancia de acelerar la vacunación y de medidas preventivas como usar máscaras y lavarse las manos con alcohol gel. “Son medidas simples pero importantes” para “evitar que tengamos que parar la economía de un país”, afirmó.
Unos consejos que contrastan con la retórica de Bolsonaro, quien constantemente desdeñó el uso de mascarillas y cuestionó la eficacia o la seguridad de las vacunas, sin contar sus críticas contra las medidas de confinamiento por su impacto económico.
Puede leer: “Fuimos un ejemplo para el mundo”, Bolsonaro sobre su gestión de la pandemia
Pazuello anunció el lunes la compra de 562,9 millones de vacunas, que deben llegar en su mayoría durante el segundo semestre, para inmunizar a este país de 212 millones de habitantes.
Hasta ahora, poco más de 10 millones de personas recibieron la primera dosis y 3,6 millones la segunda. Queiroga, quien aún tiene que ser juramentado, deberá también enfrentar la crisis en los hospitales, con más del 80% de ocupación de camas en las unidades de cuidado intensivo de más de la mitad de los 27 estados brasileños.