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El encanto turco

La visita del presidente Santos a Turquía no sólo dinamiza las relaciones bilaterales, sino que se sella una alianza para proyectar al ya reconocido grupo de los Civets como actor de la política internacional.

Redacción Internacional

18 de noviembre de 2011 - 10:07 a. m.
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Que un presidente colombiano vaya de visita oficial a Turquía es algo que en pleno siglo XXI sigue sonando exótico. La misma oficina de la Secretaría de Prensa de Palacio repite en todos sus comunicados que es la primera vez que un mandatario acomete dicha empresa y que durante la misma se aspira a lograr acuerdos comerciales y apuntalar intercambios culturales, especialmente en el área de la educación universitaria.

En otras palabras, Colombia busca en Turquía lo mismo que en cualquier otro país al que vaya en visita oficial un mandatario nacional. Pero, ¿Por qué Turquía y no otro país?, ¿qué es eso tan atractivo que está haciendo que muchas miradas apunten hacia la frontera euroasiática cada vez con mayor asiduidad? Pues ese es precisamente el primer gran punto del encanto turco: su ubicación estratégica.

Con una cultura milenaria y en calidad de cuna de varias de las civilizaciones más antiguas –o de los territorios que aquellas disputaron- Turquía fue bendecida con una frontera que no sólo es transnacional sino transcontinental, y eso es una ventaja inigualable, por ejemplo, para el desarrollo de la economía, en un mundo en el que las relaciones internacionales pasan indefectible y prioritariamente por los asuntos económicos. A Colombia le interesa eso, precisamente, más ahora que Turquía está en el umbral de ingreso a la Unisón Europea. No cualquier país puede al mismo tiempo servirle a Colombia como punta de lanza para el ingreso a la Unión Europea y al mismo tiempo con Asia.

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Pero regionalmente la proximidad turca es aún más variada: es eje de influencia con Medio Oriente, con las ex repúblicas soviéticas, con la Europa Occidental y con Asia Central. El mundo árabe, para sólo citar un ejemplo, está en la esfera de acción turca.

Hay otra razón aún más concreta y tiene que ver con el lugar que ocupa hoy dicho país en el concierto internacional. Está ranqueado en el ya reputado grupo de los Civets, o economías emergentes, en el que comparte lugar con Colombia, Indonesia, Vietnám y Egipto. Y están en el mismo grupo, detrás de los del Bric (Brasil, Rusia, India y China, que son los primeros candidatos para ingresar al selecto club de los países desarrollados) porque poseen similares condiciones de población y desarrollo económico. Es decir, Colombia busca cimentar relaciones con uno de sus pares. Con un país que, como lo reconoció ayer A Santos en Ankara, está creciendo a tasa del 8 y 9% y redujo su índice de desempleo al 11%.

Con sus 72 millones de habitantes, en un área de poco más de 700 mil kilómetros cuadrados, Turquía tiene un PIB per cápita de US$10.576 y ocupa el puesto 17 en el mundo según su PIB nominal. Tiene, además, las segundas fuerzas armadas más grandes entre las permanentes de la OTAN y es socio fundador de la OCDE.

A ese país fue al que viajó Santos y con ese país es con el que Colombia aspira a suscribir un tratado de libre comercio que ya va por su cuarta etapa de negociaciones. Hay que tomar precauciones durante la negociación, como en toda negociación, pues Turquía es mucho más sólida que Colombia es distintas áreas, pero eso no significa que no se deba suscribir el tratado. Fernando Panesso Serna, quien se acaba de estrenar como embajador de Colombia en Ankara ya lo advirtió: en algunos puntos tenemos economías complementarias, en otros producimos lo mismo. ¿Y qué produce Turquía? Ya no es la economía basada en productos agrícolas de antaño. Hoy más de la mitad de sus ingresos son por concepto de servicios y un 30% procede del sector industrial. La banca y el turismo son sus estrellas económicas, pero también son importantes las industrias de automóviles, electrodomésticos, textiles y petroquímicos, entre otros.

Pero lo mejor de la visita de Santos a dicho país es que coincide con un periodo de apertura turca hacia la región latinoamericana, reflejado en el "La estrategia de apertura hacia América Latina y el Caribe" de su política exterior. Se trata de socios naturales que apenas ahora se vienen a conocer.

Por Redacción Internacional

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