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Culpar a China de haber escondido deliberadamente informaciones sobre la COVID-19. La invectiva, formulada por un hijo del presidente Jair Bolsonaro, el diputado federal Eduardo, ha indignado al Gobierno chino y ha llevado al vicepresidente brasileño a poner paños fríos en la quemadura.
Mientras los casos de infectados y muertos por el coronavirus aumentan en el gigante suramericano -621 y 7, respectivamente- y las caceroladas contra el presidente suben de tono, las acusaciones del joven parlamentario han escocido en el país asiático, el mayor socio comercial de Brasil desde 2009.
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¿Qué dijo el hijo de Bolsonaro?
En las redes sociales, lugar predilecto de los Bolsonaro para expresar sus opiniones, Eduardo, de 35 años, comparó la gestión de la COVID-19, cuyos primeros brotes sucedieron en la ciudad china de Wuhan, con el desastre nuclear de Chernobyl, sucedido en 1986 en Ucrania bajo el mando de la extinta URSS."Aquellos que vieron (la serie) Chernobyl entenderán lo que sucedió. Reemplace la planta nuclear por el coronavirus y la dictadura soviética con los chinos. (...) Una dictadura prefirió esconder algo serio que exponerlo teniendo desgaste, pero que salvaría innumerables vidas. (...) La culpa es de China y la libertad sería la solución", declaró Eduardo.
¿Cuál fue la reacción de China?
Al conocer la publicación, el embajador de China en Brasil, Yang Wanming, manifestó el "repudio" y la "indignación" de China por las declaraciones de Eduardo Bolsonaro y exigió disculpas también a través de su cuenta en Twitter."China repudia vehementemente sus palabras y exige que las retire de inmediato y se disculpe con el pueblo chino. Yo protestaré y expresaré nuestra indignación" con las altas instituciones y personalidades brasileñas, respondió el embajador.
No obstante, el diputado federal con más votos en la historia de la democracia brasileña no se retractó y adujo que se malinterpretaron sus palabras.
"Jamás ofendí al pueblo chino, esa interpretación está completamente fuera de lugar. Aclaro que compartí el post que critica la actuación del Gobierno chino en la prevención de la pandemia, principalmente en compartir informaciones", expuso.
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¿Y qué dijo Brasil?
El canciller brasileño, Ernesto Araújo, avivó la polémica horas después y exigió este jueves una retractación del embajador de China en Brasilia por su enérgica reacción a las declaraciones.El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, en una inusual y largo mensaje que publicó en sus redes sociales personales, afirmó que la reacción del embajador chino fue "desproporcionada" e "inaceptable", y que el diplomático incluso endosó y compartió en Twitter comentarios ofensivos contra el jefe de Estado de Brasil.
Agregó, no obstante, que conversará con ambas partes para intentar promover un "entendimiento recíproco" y dijo que Brasil "quiere mantener las mejores relaciones con el Gobierno y el pueblo chino", así como promover los negocios y el intercambio comercial.