Publicidad

El juego político de los Kirchner

Néstor Kirchner mueve sus mejores alfiles para conservar el poder en las elecciones.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Soledad Gallego-Díaz / Especial de El País Buenos Aires
10 de mayo de 2009 - 09:30 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Las elecciones legislativas argentinas del 28 de junio, a punto de que se abra la campaña electoral, se anuncian como una pelea muy dura. No se trata sólo de conservar mayorías parlamentarias, sino que se han convertido en una lucha directa por el poder: se trata de quitarle o morderle una gran tajada al poderío de los Kirchner en los dos años de presidencia que le quedan a Cristina Fernández, y de saber quién queda situado como posible alternativa en 2011.

El peronismo disidente, que podría caracterizarse, más o menos, como un centro-derecha; el radicalismo, que se identificaría con el centro-izquierda, y el kirchnerismo, el peronismo oficialista, que representa el matrimonio de Néstor y Cristina Kirchner, y que tendría un difícil encaje ideológico, son las tres corrientes que compiten en estas elecciones. El ex presidente argentino Néstor Kirchner no quiere dejar nada a la suerte y por eso ya anunció que será uno de los candidatos del oficialismo peronista en las elecciones legislativas de junio.

Los comicios se van a desarrollar en un escenario político en el que la gran mayoría de los argentinos cree, según el último sondeo de MRC Mori, que el segundo problema del país es la clase política (el número uno es la inseguridad) y en el que son muy pocos los políticos que tienen buena imagen: los Kirchner rondan el 50% de imagen “mala o muy mala”.

La elaboración de las listas, que se cerraron a las doce de la noche del sábado, fue trabajosa, porque había que poner de acuerdo a multitud de personajes. El esposo de la mandataria argentina, luego de mantener el misterio por meses, por fin confesó que va a dar la pelea por la provincia de Buenos Aires. También lo harán los disidentes Francisco de Narváez-Felipe Sola y los radicales Margarita Stolbizer-Ricardo Alfonsín.

El que más se juega con la candidatura es Kirchner, presidente del Partido Justicialista. Las encuestas indican que ha bajado en popularidad y que va a perder escaños y votos. Su posición está debilitada. Pero el matrimonio dará sin duda la pelea. La campaña de los Kirchner se ha basado en la idea de yo o el caos. “O ganamos nosotros o nadie se ocupará de los pobres”, aseguró la Presidenta. Mientras tanto, la oposición alista sus armas y el objetivo común es el mismo: forzar a los Kirchner, a los que acusan de autoritarismo, a negociar parte de su poder.

Por Soledad Gallego-Díaz / Especial de El País Buenos Aires

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.