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El largo y no tan recordado historial de EE. UU. bombardeando hospitales: de Vietnam a Irán

Nuevas pruebas revelan que EE. UU. también destruyó el centro de salud adyacente a una escuela en Minab, Irán.

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Camilo Gómez Forero
05 de marzo de 2026 - 04:46 p. m.
Dolientes cavan tumbas durante el funeral de las niñas muertas tras un ataque a una escuela primaria en la provincia iraní de Hormozgan, en Minab.
Dolientes cavan tumbas durante el funeral de las niñas muertas tras un ataque a una escuela primaria en la provincia iraní de Hormozgan, en Minab.
Foto: AFP - Agencia AFP
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Poco a poco empiezan a salir a la luz pública más detalles sobre el ataque aéreo estadounidense que destruyó una escuela primaria en Minab, Irán, dejando un saldo de 165 víctimas, en su mayoría niñas.

Según un análisis de imágenes satelitales realizado por la NPR, el ataque no solo impactó el centro educativo, sino que también alcanzó una clínica de salud adyacente. Esto no había sido informado tras el ataque del sábado.

Las imágenes de la empresa Planet revelan que la escuela y la clínica estaban ubicadas a menos de 90 metros del perímetro de una base naval de la Guardia Revolucionaria. Aunque ambas instalaciones civiles contaban con muros propios y estaban administrativamente separadas del complejo militar desde hace años, el ataque las impactó de lleno.

El incidente ocurre en un momento de máxima tensión regional. Aunque expertos sugieren que el uso de información de inteligencia desactualizada pudo haber desviado misiles de precisión hacia objetivos civiles, cabe destacar que la tragedia en Minab no es un hecho aislado. Esto se suma a una lista de intervenciones donde infraestructuras protegidas terminan en escombros.

Según un recuento del periodista Alan MacLeod, con este incidente Estados Unidos ha bombardeado centros médicos en al menos 15 países distintos desde 1945, incluyendo naciones como Yemen, Siria, Afganistán, Irak y la antigua Yugoslavia.

Bajo órdenes del presidente Donald Trump, el Hospital Oncológico Al Rasool Al-Azam en Saada fue reducido a escombros tras 13 ataques aéreos distintos el año pasado, según las autoridades yemeníes. El Fondo Anticáncer local calificó el incidente, que dejó al menos dos muertos y 13 heridos, como un “crimen de guerra” premeditado.

Durante su primer gobierno, Trump también autorizó atacar en repetidas ocasiones el Hospital Nacional de Raqqa con 20 incursiones separadas. En el operativo se utilizó fósforo blanco, una munición prohibida que causó la muerte de al menos 30 civiles por quemaduras extremas y fallos orgánicos.

“Fuentes de campo informaron a Médicos por los Derechos Humanos (PHR) que cualquier concentración de civiles en Raqqa en ese momento parecía ser interpretada como un objetivo militar para bombardeos aéreos o de artillería. Añadieron que, como resultado, los residentes dejaron de intentar siquiera rescatar a los heridos de entre los escombros”, señaló PHR.

Antes de Trump, durante la administración de Barack Obama, un cañonero AC-130 bombardeó un hospital de Médicos Sin Fronteras en Kunduz, Afganistán, a pesar de tener las coordenadas exactas. La tripulación cuestionó la legalidad de la orden, pero fue obligada a disparar, matando a 42 personas. Obama tuvo que ofrecer discuplas.

En el marco de la intervención de la OTAN, un bombardeo masivo en la ciudad de Zilten, en Libia, destruyó el hospital local en 2011. El ataque resultó en la muerte de 11 personas.

En 2003, bajo el gobierno de George W. Bush, un misil impactó el Hospital de Maternidad de la Media Luna Roja en Bagdad, Irak, el centro más accesible de la ciudad. El ataque mató a varios médicos y provocó un aumento drástico en la mortalidad infantil y materna tras el cierre de la instalación.

Con Bill Clinton la situación no fue diferente. Aviones de la OTAN lanzaron municiones de racimo sobre un hospital en Niš, Yugoslavia, y, semanas después, misiles guiados por láser contra el Centro Hospitalario Universitario en Belgrado. Las bombas impactaron la sala de maternidad en plena noche, obligando a rescatar bebés entre los escombros.

Clinton también ordenó el lanzamiento de 14 misiles de crucero contra la fábrica de medicinas Al-Shifa. Aunque no era un hospital, su destrucción eliminó el suministro de antibióticos y antimaláricos del país, causando, según el embajador alemán de ese momento en Sudán, Werner Daum, “muchas decenas de miles” de muertes indirectas.

Las tropas estadounidenses atacaron con morteros el Hospital Digfer en Mogadiscio, Somalia, en 1993, destruyendo la recepción y la sala de recuperación. El ejército bloqueó la cobertura mediática lanzando granadas a los periodistas que intentaban documentar el suceso.

La historia se extiende a Latinoamérica, donde no hubo bombardeos directos desde aviones de la Fuerza Aérea de EE. UU., como en Vietnam o Irak, pero sí a través de intermediarios. Cabe destacar que los “Contras”, financiados por Washington, destruyeron sistemáticamente 63 centros de salud para aterrorizar a la población. El expresidente Ronald Reagan los llamó “el equivalente moral de los Padres Fundadores” en 1985, mientras estos dejaban grafitis firmados como “Los Leones de Reagan” en las ruinas, según estudios de la Universidad de Columbia recuperados por MacLeod.

Durante la invasión a la isla de Granada, el ejército estadounidense también bombardeó el Hospital Mental de Richmond Hill, matando a 20 personas. La administración Reagan negó inicialmente el ataque hasta que la publicación de fotografías de la devastación obligó a admitir la autoría.

En uno de los ataques más recordados, aviones estadounidenses lanzaron más de 100 bombas sobre el Hospital Bach Mai en Hanói, Vietnam. El ataque mató a 28 trabajadores médicos y a decenas de pacientes, bajo la premisa militar de que “cuanto más grande el hospital, mejor” como objetivo. Esto, cabe destacar, ocurrió en Navidad.

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Durante la era de la guerra de Vietnam, audiencias del Congreso confirmaron que EE. UU. bombardeó hospitales de forma rutinaria en estos países vecinos. Laos se convirtió en el país más bombardeado de la historia, una realidad que sigue siendo desconocida para gran parte del público estadounidense.

Y en la década de 1950, el gobierno norcoreano estima que EE. UU. destruyó cerca de 1.000 hospitales durante el conflicto. Los bombardeos nivelaron ciudades enteras, resultando en la muerte de aproximadamente el 25 % de la población total de Corea del Norte.

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Héctor Pinzón T(15733)Hace 1 minuto
No me cabe duda de que los EEUU son la mayor expresión de la maldad humana y el mayor peligro para toda la humanidad.
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