El carnaval político en Brasil no termina. Trece días después de que la presidenta Dilma Rousseff fuera suspendida de su cargo para iniciar un proceso de impeachment (destitución política) por un supuesto delito de corrupción se empiezan a conocer pactos secretos detrás de su salida.
Se dio a conocer una grabación del nuevo ministro de Planificación de Brasil, Romero Jucá que propone un pacto para frenar las investigaciones de corrupción en Petrobras,
La grabación divulgada por un diario brasileño entre Jucá y uno de los investigados por desvíos en Petrobras, Sergio Machado, sugiere que el proceso para separar a Rousseff del poder y sustituirla por el vicrepresidente, Micher Temer, conduciría a un pacto entre políticos y la Corte Suprema para delimitar las investigaciones.
Rousseff no tiene una sola investigación por corrupción y, contrario a otros presidentes, fue la única que promovió las investigaciones por este delito. “El diálogo no deja dudas. Muestra a un pretendiente a ser ministro del golpe conversando con una persona que es investigada, y ellos traman para usar el impeachment (juicio político destituyente) como forma de frenar las investigaciones de los crímenes practicados”, señaló Ricardo Berzoini hasta hace poco ministro jefe de la Secretaría de Gobierno de Brasil.
“Su objetivo es frenar la investigación. El objetivo es ocultar debajo del tapete las corruptelas”, afirmó Berzoini en un video que Rousseff publicó en su cuenta en Twitter para mostrar su posición sobre el escándalo destapado este lunes en Brasil.
Cabe recordar que siete ministros nombrados por Temer están siendo investigados por corrupción. “El diálogo no deja dudas. Muestra a un pretendiente a ser ministro del golpe conversando con una persona que es investigada, y ellos traman para usar el impeachment (juicio político destituyente) como forma de frenar las investigaciones de los crímenes practicados”, afirmó Berzoini.
La mandataria será investigada por unas prácticas contables irregulares con las que maquilló el mal estado de las cuentas públicas pero sus partidarios aseguran que ese proceso no tiene sustento jurídico y que, por esa razón, no pasa de un “golpe”.
Jucá, en una rueda de prensa, negó que haya intentado manipular la investigación sobre las corruptelas en Petrobras y dijo que no pretende renunciar. A las dos horas renunció a su cargo.
En siete días Rousseff deberá presentar su defensa, pero según analistas brasileños, si la política del país es serio debería detenerse el juicio en contra de la mandataria y permitirle terminar su periodo de gobierno.
Hasta ahora 39 personas están presas por el caso Petrobras, que vincula a todos los partidos políticos del país.