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La inició a mediados del año pasado, cuando le fue notificada la expropiación de sus tierras por parte del Instituto Nacional de Tierras del Gobierno de Hugo Chávez. En diciembre, al ser revocada la decisión de expropiación, Brito cesó la huelga. Sin embargo, en pocos días, y buscando indemnización, la reanudó.
El jueves, una foto difundida por el diario El nacional revela el preocupante estado en que se encuentra el ganadero. La piel chupada entre los huesos, las costillas en exhibición; Brito denunció el jueves, a través de su abogado, que el gobierno venezolano lo mantiene encerrado en el Hospital Militar de Caracas, de cuyo personal dice desconfiar, y al cual fue trasladado, sin su consentimiento, al reanudar la huelga.
“Las autoridades atentan contra la vida de Brito, pues es objeto de una reclusión forzosa en un hospital donde no le permiten ser atendido por médicos de su confianza, a pesar del precario estado de salud en el que se encuentra”, dijo su abogada, Adriana Vigilanza, al diario El Nacional.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitó al ganadero hace unas semanas, pero se abstuvo de pronunciarse sobre el tema durante la última sesión ordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Brito lleva 179 días interno en el Hospital Militar, en 102 no ha ingerido alimentos y en 12 no ha ingerido líquidos, dice El Nacional.
El ganadero se hizo famoso antes de comenzar su huelga, por haber convocado a una rueda de prensa, en la cual se cortó un dedo frente a los periodistas.